La globalización de las renovables

Publicado el jueves, 26 de abril de 2018

“Hoy, el concepto alemán de transición energética ha sido exportado exitosamente en toda Europa y yo añadiría que también en el resto del mundo”

– Maroš Šefčovič, Vicepresidente y Comisario para la unión energética de la Comisión Europea

La cita para debatir sobre los escenarios futuros, se organiza anualmente en la capital del país pionero de esta revolución.

La cuarta edición del Berlin Energy Transition Dialogue 2018 se celebró el 17 y 18 de abril en el marco de la Berlin Energy Week, donde participaron personalidades de renombre del sector de la energía de todo el mundo. Casi 2mil participantes de más de 90 países, 30 ministros o Secretarios de Estado y más de 100 expositores de alto nivel, entre ellos el Consejero Delegado y Director General de Enel Francesco Starace.

¿Quién vence?

Una de las mesas redondas más importantes fue la titulada “Energy Markets in Times of Transition”. El Consejero Delegado de Enel explicó que el mercado actual impulsa el éxito de las renovables. La transición es directa, es decir, motiva la competitividad gracias también al impacto de dos procesos tecnológicos: la digitalización y los progresos en la ciencia de los materiales, cada vez más eficientes, convenientes, fuertes y duraderos.

Además de favorecer al clima, la difusión de las energías renovables determina la disminución de los precios de la electricidad y, en consecuencia, facilita la electrificación en sectores como el transporte, la calefacción y la cocina, beneficiando económica y ambientalmente a todos.

A la pregunta de quién gana con la transición energética, la respuesta ha sido unánime: la sociedad en su conjunto. Estamos presenciando no solamente una transición energética, sino también económica y social.

“Debemos prestar más atención a las redes y a su digitalización. Si lo olvidamos, no seremos capaces de llevar adelante la transición energética, frustrando todos los esfuerzos realizados hasta ahora”

– Francesco Starace, Consejero Delegado y Director General de Enel

Cedrik Neike, miembro del Managing Board de Siemens, se hizo eco de las palabras de Francesco Starace, al decir que es urgente acelerar el proceso de digitalización de las redes, sobre todo en vista de la descentralización que caracterizará cada vez más el escenario energético.

La transición en el mundo

El panel ofreció una panorámica de la transición energética en el mundo dando espacio a cuatro testimonios ejemplares provenientes de China, Jordania, Uganda y Noruega: realidades totalmente diferentes entre sí pero unidas por la transformación de sus sistemas energéticos.

Baohua Liu, viceministro de la National Energy Administration china, contó que el presidente Xi Jinping se ha comprometido personalmente al desarrollo de las energías de bajas emisiones de gas de efecto invernadero. El objetivo es llegar a un punto en el que las fuentes no fósiles alcancen al menos el 15% del mix energético antes del 2020 y el 20% antes del 2030; la meta es llegar a abandonar el uso del carbón lo antes posible.

La situación en Noruega es muy diferente y está marcada por una paradoja: por un lado, el país tiene un excedente de energía renovable (sobre todo hidroeléctrica) y por el otro, es un gran exportador de gas y petróleo. Según Terje Søviknes, ministro de Petróleo y Energía, no existe contradicción: por ejemplo, para la aviación el petróleo es todavía insustituible, mientras que el gas es una buena alternativa temporal para reemplazar al carbón y reducir las emisiones.

Saleh Al-Kharabsheh, ministro de Energía y Recursos Mineros de Jordania, habló del descubrimiento del sol como fuente limpia, abundante en un país considerado tradicionalmente pobre en recursos energéticos. El objetivo de llegar a cubrir un 10% de las necesidades eléctricas con fuentes renovables antes del 2020 – algo que en 2007 parecía demasiado ambicioso – ya ha sido superado con facilidad y según las estimaciones actuales el porcentaje será del 25%. Esto está siendo posible gracias también a la apertura del mercado y al nacimiento de alianzas público – privadas.

En Uganda, las recetas son similares pero los problemas son diferentes. Irene Muloni, ministra de Energía y Desarrollo Minero, explicó que el problema energético de su país no está relacionado con la penetración de las fuentes renovables (que cubren el 90% de la demanda nacional), sino con la falta de acceso a la energía eléctrica de una parte de la población, sobre todo en las zonas rurales. La liberalización del mercado está facilitando el nacimiento de sociedades locales para la generación, transmisión y distribución de la electricidad.

Desde Uganda llega también Lucia Bakulumpagi-Wamala, fundadora y Consejera Delegada de Bakulu Power, una sociedad de tecnologías para las energías renovables y protagonista de la transición energética ugandesa, nombrada por la revista Forbes entre los 30 jóvenes empresarios más prometedores de toda África. Durante el panel introductorio de la jornada del 17 de abril, explicó que la palabra clave para la electrificación, la industrialización y, en general, el desarrollo sostenible, es inclusión. Inclusión de las mujeres, de las comunidades locales, de los ciudadanos. El aplauso más largo fue para ella.