Enel lanza un nuevo reto: Women in Tech

Publicado el martes, 18 de diciembre de 2018

“Pero no solamente eso. La verdadera diversidad no es tener más mujeres en la empresa o personas con una orientación sexual, religiosa o cultural diferente: la diversidad es, en cambio, tener el coraje de promover una cultura de libertad y de disenso dentro de la empresa”

– Ernesto Ciorra, Director Innovability de Enel

Cómo colmar la desigualdad de género

Dos tercios de los empleos del futuro se relacionarán con el ámbito técnico - científico. A pesar de que en Europa se prevén, antes de 2020, 756.000 nuevos empleos en el ámbito digital, son pocas las mujeres, sobre todo en los países mediterráneos, inscriptas en las facultades que permiten acceder a las profesiones llamadas STEM (ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas, por su sigla en inglés). Una desigualdad de género que penaliza las perspectivas de hacer carrera, empobreciendo el mundo de la industria y de la investigación: las startups femeninas aún son muy pocas.

Ciorra explica: “Casi todos los productos para la familia son elegidos por las mujeres, aunque son los hombres quienes los proyectan. Necesitarían el punto de vista femenino para mejorar su experiencia, utilización y atractivo. Y este, es tan solo un ejemplo de lo que las empresas se están privando: un valor agregado fundamental que podrían ofrecer las mujeres. Además, es incomprensible pensar que esta área sea solamente masculina y que tan pocas mujeres frecuenten los cursos STEM. Todo esto empobrece al sector”.

Los factores que les quitan a las jóvenes el atractivo de frecuentar las facultades técnico – científicas son varios. Di Carlo explica que particularmente son dos: “La falta de un modelo al cual inspirarse y el miedo al error y a ponerse en juego. Desde pequeñas, la educación familiar estimula a las niñas a pensar que tienen que ser perfectas (por ejemplo, deben obtener el máximo puntaje), provocando un rechazo al riesgo y al fracaso. A los niños, en cambio, se les enseña a hacer un juego más rudo y más desafiante, impulsándolos a correr más riesgos simplemente porque están más acostumbrados a hacerlo: en otras palabras, las niñas crecen para ser perfectas y los niños para ser valientes.

“La falta de coraje es una de las causas más significativas de por qué es muy baja la presencia femenina en las STEM, en los lugares de poder, donde sea”

– Francesca Di Carlo, Directora People and Organization de Enel

En este escenario se comprende mejor el alcance que tiene el desafío lanzado por Enel’s Women in Tech: valorizar a las mejores startups femeninas que no solamente enriquecen el sector de la energía, sino que también colman un vacío que hace que el mundo sea cada vez más pequeño.