La conservación de la biodiversidad es uno de los valores más importantes con los que se mide la sostenibilidad de una empresa.

Preservar los ecosistemas y las especies significa respetar la vida, el patrimonio natural del planeta, los lugares y los símbolos de las comunidades.

Enel es consciente del valor de los ecosistemas y de la biodiversidad y desde siempre se esfuerza por gestionar de manera responsable los recursos naturales durante las fases de diseño, construcción y operación.

La protección de la biodiversidad es un objetivo estratégico de la política ambiental de Enel y forma parte de los Sistemas de Gestión Ambiental (SGA) del Grupo.

En 2015, Enel adoptó una política de biodiversidad que integra los principios que ya habían sido definidos en su política ambiental.

El compromiso de Enel con la biodiversidad en 2018 se ha desarrollado a través de 157 proyectos, con una inversión total de 9,2 millones de euros y una superficie total de áreas protegidas de 3,9 millones de hectáreas.

Estas iniciativas se han realizado en las proximidades de nuestras instalaciones e infraestructuras (térmicas, de renovables, redes de distribución) y su implementación está relacionada con el contexto en el que se llevan a cabo, con la tecnología y con la extensión del área de impacto.

En las grandes centrales termoeléctricas, durante su funcionamiento y según las emisiones en la atmósfera y en los vertidos, realizamos extensos programas de monitoreo sobre el equilibrio y el estado de los ecosistemas (flora, fauna y ambientes marinos y acuáticos).

En la red de distribución de electricidad se llevan a cabo frecuentemente proyectos para la conservación de la avifauna y de los quirópteros, previniendo el peligro de electrocución en las líneas, la seguridad de los cables de las líneas y la colocación de soportes en las torres de alta tensión, uno de los lugares predilectos de la avifauna para nidificar (como es el caso de las cigüeñas).

El objetivo de nuestros proyectos en las centrales hidroeléctricas es el de mantener la riqueza y la vitalidad de los ecosistemas fluviales. Los proyectos incluyen estudios para la identificación del mínimo flujo de retorno vital, para la realización de pasos y ascensores para la migración río arriba de la ictiofauna migratoria, la inseminación y repoblación de peces con el fin de mantener las especies autóctonas.

En los parques eólicos se efectúa un monitoreo constante de la avifauna antes y después de la fase operativa. Además, como estas instalaciones normalmente se encuentran en praderas, promovemos acciones para salvaguardar la fauna nativa y aquella que se establece y transita en las áreas limítrofes.

Junto a estos proyectos, Enel lleva a cabo una serie de actividades que integran la conservación del medioambiente con la educación ambiental, acciones que apuntan a aprovechar plenamente los oasis y las reservas limítrofes a las plantas con el fin de valorizar proyectos ya finalizados que forman parte de la relación simbiótica que las instalaciones crean con el territorio.

Algunas actividades ya se ponen en marcha en la fase de obras (por ejemplo, durante la construcción de la planta), mientras que otras necesitan tiempos de realización más largos y prevén una compensación a largo plazo (por ejemplo, el proyecto de reforestación en la planta El Quimbo).

Para saber más, descarga el Informe de Sostenibilidad 2018.

 

 

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