La Silla, el camino de sol y estrellas

Publicado el viernes, 19 febrero 2016

El Paraíso de los astrónomos se encuentra en el desierto de Atacama, en el norte de Chile. En este lugar árido, literalmente  entre el mar y las estrellas, el cielo es tan oscuro que en una noche sin luna, uno puede ver su propia sombra proyectada por la luz de nada más que la Vía Láctea.

Se trata de una zona montañosa que se extiende desde la costa del Pacífico hasta la Cordillera de los Andes. Y es en Cerro La Silla – a 2.400 metros sobre el nivel del mar, a 600 kilómetros al norte de Santiago, no lejos de la ciudad de La Higuerra, en la región de Coquimbo - que ESO (European Southern Observatory) ha construido su primer observatorio en 1964. ESO es una organización internacional para la investigación astronómica en el hemisferio sur. Fue fundada en 1962 y hoy en día incluye a 15 países.

ESO maneja a varios observadores en el país sudamericano. El de La Silla es el primero en todo el mundo que ha recibido la certificación ISO 9001. Y pronto, todas sus actividades de investigación también se volverán verdes.

Enel, a través de su filial EGP Chile, ha comenzado a trabajar en la creación de una planta fotovoltaica innovadora de 1,7 MW, que proporcionará energía al observatorio y a la red eléctrica de Chile.

Una vez en funcionamiento, la planta generará aproximadamente 4,75 GWh de electricidad al año, lo que equivale a las necesidades energéticas de cerca de 2.000 hogares y más del 50 por ciento del consumo anual del observatorio. La energía producida por el sol en La Silla evitará la emisión de más de 2.000 toneladas de CO2.

La observación de la Vía Láctea será así aún más eficiente y los telescopios de última generación de La Silla podrán obrar sin descanso en su investigación de exoplanetas (planetas fuera del sistema solar), polvo interestelar y relámpagos de rayos gamma. Justo en estos días – mientras que los medios difundían la noticia de la confirmación de la existencia de las ondas gravitacionales, interceptadas en los EE. UU. por LIGO (Laser Interferometer Gravitational-Wave Observatory) - el telescopio de 2,2 metros MPG/ESO instalado en La Silla observó una nebulosa de reflexión llamada IC 2631 y capturó el nacimiento de una estrella. Este telescopio, que monta un instrumento WFI (Wide Field Imager) de 67 millones de píxeles, le permite tomar imágenes espectaculares de los cuerpos celestes.

Los instrumentos astronómicos de La Silla también cuentan con un New Technology Telescope (NTT)  de 3,58 metros, el primero en el mundo en el que la forma del espejo principal está controlada por una computadora (óptica activa). Dentro de él se encuentra lo que se llama "el buscador principal de planetas extrasolares": HARPS (High Accuracy Radial velocity Planet Searcher), un espectrógrafo de precisión capaz de captar señales extremadamente distantes.

La misma búsqueda continua de innovación que es la base de las actividades de ESO en La Silla, la aplicamos nosotros de Enel en todo nuevo proyecto que está siendo llevado a cabo en los países en los que operamos. De hecho, la estrategia se base en la innovación impulsada por la sostenibilidad, para desarrollar las mejores tecnologías de producción de energía renovable y transferirla en la realidad en la que nos encontramos.

Para La Silla hemos creado una instalación innovadora que utilizará una combinación de la última tecnología, con paneles fotovoltaicos bifaciales e inteligentes. La planta será la primera de energía solar de tamaño industrial que combina las dos tecnologías y prueba su funcionamiento. Los módulos inteligentes están equipados con microchips para optimizar la producción de cada panel. De esta manera se puede siempre introducir energía en la red, incluso en caso de anomalías. De hecho, en caso de mal funcionamiento los módulos convencionales pueden afectar la producción de toda la planta.

Esos bifaciales son módulos que captan la energía solar incluso en el lado no expuesto directamente a los rayos directos del sol, utilizando el reflejo de la luz. Para hacerlo en general se instalan con un ángulo de 45 grados. Una posición que en las zonas áridas y polvorientas ayuda a reducir la acumulación de arena y la suciedad en la superficie del módulo.

El uso de estas tecnologías innovadoras debería permitir aumentar la capacidad de generación de entre 5 y 10 por ciento en comparación con una planta fotovoltaica tradicional del mismo tamaño.

La nueva planta permitirá a los expertos de astronomía observar el espacio utilizando energía renovable, y cazar planetas y estrellas distantes. Todo esto sin introducir CO2 en el aire, con el cielo del desierto de Atacama iluminado sólo por los astros.