Una montaña sostenibilidad

Publicado el martes, 23 febrero 2016

Entre los países de América Latina en el mundo en desarrollo, Perú se ha consolidado desde hace algunos años como uno de los más interesantes, con un crecimiento promedio de los últimos cinco años que ha tocado un 7 por ciento por año. Para facilitar este desarrollo, el gobierno peruano ha asignado el equivalente de 20 mil millones de euros para nuevas inversiones.

En particular, el país andino tiene un vasto potencial renovable, en gran medida aún no explorado. Para ello, el Gobierno ha decidido aumentar la proporción verde de mezcla de generación de energía del actual 2 por ciento a 5 por ciento en los próximos dos años. Una gran necesidad de energía de forma rápida y con cero emisiones, que el Grupo Enel está dispuesto a llenar.

Tras una licitación gubernamental, de hecho hemos ganado el derecho de firmar contratos de veinte años para el suministro de electricidad generada por tres tecnologías: 126 MW de energía eólica, 180 MW de fotovoltaica y 20 MW de hidroeléctrica.

Il nostro Gruppo è già presente nel Paese nel settore della generazione con le controllate Edegel ed Eepsa (con una capacità installata complessiva di 1.974 MW) e della distribuzione tramite Edelnor (che serve 1,3 milioni di clienti). Con i 326 MW di nuova capacità che sarà installata in virtù della gara, e i circa 780 MW idroelettrici di Edegel, diventeremo il principale operatore di rinnovabili del Paese entro il 2018.

Nuestro Grupo ya está presente en el país en el sector de la generación con las subsidiarias Edegel y Eepsa (con potencia total instalada de 1.974 MWe, y de la distribución a través de Edelnor (que atiende 1,3 millones de clientes).Con los 326 MW de nueva capacidad que será instalada tras la licitación, los aproximadamente 780 de Edegel, nos convertiremos en el principal operador de renovables en el país para 2018.

Sin embargo, nuestra presencia en el país no se limita al desarrollo de negocios. De hecho, estamos trabajando para crear una relación cada vez más estrecha con las comunidades de las áreas en las que trabajamos, según el modelo de Creación de Valor Compartido (CSV).

En la zona de Junín, donde debido a la pobreza muchas comunidades viven en mal estado de salud y con educación formal inadecuada, hemos realizado un programa de promoción de la salud y lucha contra la desnutrición infantil.

Lanzado por Edegel en 2012 después de un cuidadoso análisis del territorio, el proyecto incluye la construcción de cinco estructuras de apoyo médico permanente con el suministro de medicamentos gratuitos, la construcción de redes de distribución de agua y sistemas de cloacas, la creación de aseos en cada asentamiento y días de recolección y reciclado de residuos. Todos los meses, Edegel también proporciona formación a un máximo de 180 personas sobre cómo utilizar el ordenador, contribuyendo así al desarrollo de sus competencias profesionales.

El programa ya ha mejorado la salud de 145 niños, quienes ahora tienen acceso a controles médicos regulares y a una mejor alimentación: los casos de malnutrición se han reducido en un 57 por ciento y los de la anemia en un 80 por ciento. El esfuerzo le valió a Edegel el  Premio Desarrollo Sostenible 2015, otorgado por la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía en la categoría "Gestión del desarrollo local".

Perú es uno de los países latinoamericanos involucrados en el proyecto de electrificación rural nacido de la colaboración entre Enel y la ONG hindú Barefoot College. Las llamadas "abuelas solares" (mujeres de edades comprendidas entre los 35 y los 50 años, a menudo semi-analfabetas) han pasado un período de formación en la India para aprender a construir paneles solares y transferir sus conocimientos a sus comunidades de origen. La pequeña localidad de Justo Pastor (en las afueras de Nazca), habitada por unas 50 personas, desde 1953 vivía sin agua ni electricidad. Hoy en día, gracias a los paneles solares y una "ingeniera solar” local capaz de instalarlos y mantenerlos, por fin goza de iluminación.

Proyectos como estos son una prueba concreta del significado que atribuimos a la palabra sostenibilidad: participar activamente en la valorización de los territorios en los que operamos contribuyendo, con soluciones innovadoras, a su desarrollo en una perspectiva a largo plazo.