A “Green” Passageway for the Mediterranean

Publicado el viernes, 18 marzo 2016

La transición hacia un sistema de energía con bajas cantidades de emisiones de gases de efecto invernadero está cada vez más cerca, impulsada por los países que necesitan una gran cantidad de energía en corto tiempo para acompañar el crecimiento económico. Las renovables son la respuesta perfecta a estos requisitos, pero es necesario crear las condiciones para su uso generalizado.

En particular, el sur del Mediterráneo parece ser un caldo de cultivo para este desarrollo, con el crecimiento de varios países y su abundancia de recursos naturales, pero también con un marco geopolítico y normativo no siempre estable.

Se discutió de este tema en el Auditorium Enel auditorio en Roma como parte del encuentro "El frente del Mediterráneo: el desafío de la energía", organizado por la multinacional eléctrica y la revista Aspenia con motivo de la salida de "Guerras de Arabia", el nuevo número trimestral de asuntos internacionales de Aspen Institute Italia.

En el debate, moderado por el Director de la CNBC CLASE Andrea Cabrini,  participaron el CEO de Enel Francesco Starace, la directora de Aspenia Marta Dassù, el embajador de Marruecos en Italia Hassan Aboyoub, el director de la división de energía renovable de la AIE Paul Frankl, el director General y Jefe de Generación de energía de Credit Suisse Martin Catchpole y el subsecretario de la Presidencia del Consejo de Ministros italiano Claudio de Vincenti.

Entre los principales temas de discusión los resultados de COP21 (Conferencia sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas celebrada el pasado mes de diciembre en París), en la que 195 países firmaron los objetivos de reducción de emisiones, la falta de correlación entre el colapso del precio el petróleo y el aumento de la inversión en las renovables, la estabilidad política y la seguridad energética renovable de la región mediterránea.

"Entre las dos orillas del Mediterráneo se pueden encontrar la demanda y la oferta de energía, la generación de valor para todos", observa Starace. "Las renovables crecen de forma independiente del petróleo y varios países de África del Norte están tomando con determinación el camino de la descarbonización. Tenemos que apuntar a las interconexiones entre los países y la tecnología es un gran aliado en este proceso".

Un camino que, enfatizan los relatores, será imposible de realizar faltando estabilidad y cooperación, dos palabras clave que resultaron de la discusión. Según el embajador Aboyoub "la transformación del sistema energético es un punto de inflexión, pero con el fin de desarrollar las renovables con éxito se necesita un cambio de ritmo en el plano político. El reto para los países de la ribera sur del Mediterráneo ya no es sólo la seguridad energética, sino sobre todo la sostenibilidad de gobierno".

Conceptos reafirmados en las conclusiones del debate por el viceministro De Vincenti: "Europa tiene el deber de ser un líder en el Mediterráneo, para contribuir a la nueva fase de desarrollo político y económico de la costa sur. La cuestión energética es fundamental: se trata de reto que se debe enfrentar sin temor, con el espíritu de los que quieren construir un puente".