Electricidad para el mañana de África

Publicado el viernes, 13 mayo 2016

"Casi la totalidad de los 1,2 millones de personas que hoy en día no tienen acceso a la electricidad viven en zonas rurales o aisladas, principalmente en Asia y África subsahariana. Nos encontramos ante un desafío crítico: hay que encontrar nuevas maneras de conectar las áreas en las que la infraestructura es imposible o que su construcción es demasiado cara. Con motivo del Foro Económico Mundial sobre África en Kigali (Ruanda), el director de la Comunicación de Enel Ryan O'Keeffe destacó, en un artículo publicado en el sitio web del Foro Económico Mundial, que la electricidad es un factor clave para el desarrollo de las zonas más pobres del mundo.

Sólo en el África subsahariana, donde se encuentra el 13 por ciento de la población mundial, más de 600 millones de personas aún carecen de servicios eléctricos esenciales. De acuerdo con el informe Powering Africa de McKinsey, sólo siete países al sur del Sahara (Camerún, Costa de Marfil, Gabón, Ghana, Namibia, Senegal y Sudáfrica) tienen tasas de acceso a la electricidad por encima del 50 por ciento, mientras que en el resto la región la tasa media es de sólo 20 por ciento.

Esta brecha, conocida como energy divide, frena el crecimiento económico en estas áreas, y plantea problemas de sostenibilidad, lo que obliga a las comunidades a utilizar fuentes contaminantes de energía para cocinar los alimentos. ¿Cómo es posible, por lo tanto,  resolver el problema, proporcionando acceso a la electricidad al 100 por ciento de la población mundial? La respuesta está en la evolución tecnológica, que nos permite tomar ventaja de las energías renovables de una manera más económica y eficiente. Las fuentes como la eólica y la solar, que están disponibles en todas partes, resuelven el problema de la escasez de combustibles fósiles o la dificultad - típica de las zonas aisladas o rurales - de conexión a la red eléctrica.

Las renovables, destaca O'Keeffe, representan una solución a la paradoja entre el desarrollo económico y la sostenibilidad ambiental que ha limitado la eficacia del Protocolo de Kyoto, destacando las diferencias de objetivos entre los países industrializados y las economías emergentes. Ahora los países del mundo en desarrollo tienen la oportunidad de satisfacer su gran hambre de energía, necesaria para completar su industrialización, de forma rápida y con cero emisiones.

Gracias a las inversiones en la innovación ahora es posible experimentar  soluciones alternativas a las redes de electricidad, como Liter of Light, un proyecto de la que somos asociados, para iluminar los hogares en Kenia y Sudáfrica a través de la transformación de botellas de plástico en lámparas de 55W. Liter of Light es sólo uno de varios prototipos de diferente complejidad tecnológica actualmente en desarrollo en todo el continente.
Según O'Keeffe "el desafío de la electrificación, para una empresa como Enel, tiene dos caras. Por un lado, está la tarea de actuar en el interés de nuestros accionistas. Por otro lado, existe el deber de hacer todo lo posible, con los recursos a nuestra disposición, para promover el desarrollo de las comunidades que la necesitan".

Una ecuación que puede resolverse poniendo la sostenibilidad en el centro del modelo de negocio. "Para diseñar y desarrollar soluciones innovadoras será crucial apuntar a las tecnologías apropiadas y a los mejores socio. Sólo entonces podremos hacer frente a un crecimiento de la demanda de electricidad del 70 por ciento para los 9 millones de personas que habitarán el planeta en el 2040", concluyó el director.