Azul eléctrico. Agua que crea energía

Publicado el viernes, 15 julio 2016

Hace mucho y ahora. El uso del agua para la producción de energía es una aventura que comenzó precisamente con fundación de la compañía de electricidad, hace más de 50 años. Desde entonces, nuestra mina de oro azul se ha convertido en un patrimonio extraordinario que hoy en día tiene más de 760 centrales y 1.500 grupos en 13 países, con competencias completas que van desde las plantas con tanque a las de agua que fluye, desde el mini hidro al bombeo.

El hidroeléctrico es la fuente renovable con mayor porcentaje en la cartera de generación del Grupo, con plantas de diferente tamaño en Europa y América con una capacidad total instalada de más de 27.000 MW*. En el pasado se administraban por separado, a nivel de organización, las grandes centrales eléctricas y el llamado "mini-hidro."

Estas últimas plantas son de tamaño pequeño, capaces de explotar saltos cortos o curso de agua limitados, que reducen al mínimo el impacto sobre el territorio - tanto en la fase de construcción que de mantenimiento – con la garantía de una fuente segura y previsible de energía. Una tecnología que es una de las áreas más interesantes de desarrollo, especialmente en los países maduros desde el punto de vista de la energía como Italia y España, y ofrece una gran contribución a la seguridad del sistema, en el nuevo paradigma de la generación distribuida.

Hoy en día, la presencia en muchos países implica una creciente necesidad de hablar un "lenguaje técnico" común, y es por eso que decidimos integrar la gestión de grandes centrales hidroeléctricas dentro de la División de Energía Renovable. "Esta integración mejorará nuestra manera de trabajar. La generación hidroeléctrica de Enel tenía dos almas paralelas, aunque en sintonía. Ahora tenemos la oportunidad de poner en común todas las experiencias y mejores prácticas, los conocimientos técnicos desarrollados en la gran hidráulica a la flexibilidad y la capacidad de gestión de las instalaciones pequeñas", subraya Luigi La Pegna, Jefe de O&M de la División de Energía Renovable de Enel.

Un camino de crecimiento que continúa, con todas las diferencias debidas a la naturaleza específica de los territorios, desde el río Po al Río Amazonia.Un proceso en el que la energía hidroeléctrica juega un papel fundamental, como lo demuestra el estudio The Hydropower sector‘s contribution to a sustainable and prosperous Europe, encargado por Enel y otras utilidades para analizar el impacto económico y ambiental de la industria en el sistema energético. Con una inversión de 8 a 12 millones de euros por año, la energía hidroeléctrica puede proporcionar más de 100.000 puestos de trabajo para un promedio anual total de 650.000 euros, lo que corresponde a aproximadamente ocho veces la productividad media del sector manufacturero europeo.

Del otro lado del mundo, en América Latina, después de la reciente finalización de la central El Quimbo (Colombia), vuelve disponible casi 10.000 MW de potencia instalada de plantas de energía, en su mayoría grandes, capaces de producir alrededor de 35 por ciento de la generación total de hidro. En el continente, la energía hidroeléctrica representa el 20 por ciento de la producción mundial del sector y sólo en Brasil se encuentra el 12 por ciento de las reservas de agua dulce del planeta. Datos que proporcionan una idea clara de hasta qué punto la fuente renovable más antigua del mundo todavía tiene espacio para el desarrollo, y cuánto resulte crucial para el presente y el futuro de un área en la que la demanda de energía crecerá aún más en las próximas décadas, impulsada por el crecimiento económico y demográfico.

 

*Fecha última actualización: 31 de diciembre de 2016