Una samba solar. El calor eléctrico de América Latina

Publicado el martes, 19 julio 2016

El 5 de agosto, en el estadio Maracaná de Río de Jainero, se encenderá la antorcha que iniciará la trigésimo primera edición de los Juegos Olímpicos, la primera en la historia de América del Sur. Al mismo tiempo, del otro lado del país, los paneles solares de la central Fontes de Enelo transformarán los rayos solares en energía eléctrica que ayudará a alimentar algunas de las instalaciones donde miles de atletas de más de 200 países competirán en 42 disciplinas.

Según los último datos de la Agencia Internacional de Energía (AIE), el solar fotovoltaico es la tecnología que ha proporcionado la mayor cantidad de electricidad en absoluto a la red en la primera mitad de 2016. No es casualidad que Enel - que a destinado a la energía renovable y las redes más del 50 por ciento de las inversiones definidas en el plan Estratégico 2015-2019 - haya decidido centrarse de manera creciente en el desarrollo de esta tecnología, actualmente presente en cuatro continentes con una capacidad total instalada de unos 500 MW.

En particular, Brasil - cuya proporción de energías renovables en el mix de generación de electricidad supera el 80 por ciento - ofrece las condiciones ideales gracias a la abundancia de la radiación solar anual. Por eso nuestra empresa, líder mundial en este sector, decidió añadir a los 11 MW de Fontes Solar dos nuevos grandes proyectos que ya están activos. Después de la central de Ituverava (que una vez terminada alcanzará 254 MW de potencia instalada) recientemente comenzamos los trabajos de construcción del parque Nova Olina, que con sus 292 MW será mayor planta solar de Enel en el mundo y la más grande en América Latina.

"El inicio de los trabajos de Nova Olinda representa un nuevo avance del Grupo Enel en Brasil y confirma nuestro liderazgo en el solar del país", comentó Carlo Zorzoli, Country manager Enel en Brasil. "El gobierno de Brasil ha desarrollado un proceso de subasta interesante y bien estructurado y nuestro éxito está basado en el liderazgo tecnológico, la capacidad de financiación fuerte y una excelente reputación para involucrar a los grupos de interés. Tenemos la intención de seguir invirtiendo para el crecimiento en el sector energético del país".

Brasil, donde tenemos 401 MW de capacidad instalada de energía eólica y 133 MW de energía hidroeléctrica, no es el único país que ofrece un gran potencial para el desarrollo de la tecnología solar. Más al oeste, en el desierto de Atacama en Chile, hemos construido dos grandes parques solares: Finis Terrae (160 MW) y Carrera Pinto (97 MW).

El desierto de Atacama es una de las principales áreas de prueba de las agencias espaciales que planean viajes a Marte, debido a sus condiciones morfológicas, similares al planeta rojo y que no se encuentran en ningún otro lugar en la Tierra. Por lo tanto, un destino ideal para los científicos, como también para la producción de electricidad, aprovechando los más de 2.700 horas por año de exposición y la intensidad de la radiación, más alta que la del desierto del Sahara. Con porcentajes de humedad cercanos a cero, totalmente seco y con grandes áreas sin presencia de formas de vida, antes de la lluvia de 1971 a Atacama nunca había caído una gota de agua en 400 años.