Los niños de Perú aprenden robótica

Publicado el martes, 9 agosto 2016

 

Cerca del territorio, pero con la mirada puesta en el futuro. Llevar la energía en los lugares más remotos de la tierra significa crear las condiciones para el crecimiento y el desarrollo sostenible de las comunidades, comenzando desde los más pequeños.

En este contexto, el Perú es un ejemplo concreto de lo que significan para Enel las palabras sostenibilidad e innovación: participar activamente en la valorización de la realidad en la que opera, contribuyendo con soluciones innovadoras para el desarrollo local en una perspectiva a largo plazo, con 17 proyectos con finalidades sociales y económicas.

Se trata de iniciativas que demuestran cómo la integración del modeo CSV (Creating Shared Value, Creación de Valor Compartido) en nuestra estrategia de negocio significa adoptar, ya en la fase de diseño, soluciones que son el resultado de las evaluaciones no sólo ambientales, de ingeniería y económicas, sino también sociales. Un enfoque proactivo, para limitar posibles impactos negativos y promover impactos positivos sobre las poblaciones locales.

Este es el criterio que ha guiado la renovación de la planta termoeléctrica Malacas, en la región de Piura, en la costa norte del Perú. El proyecto es el primer ejemplo de expansión de una planta de gas desarrollado en su totalidad siguiendo el modelo CSV. En fase de Business Development el conocimiento del territorio y de sus necesidades, en particular la pobreza de la población que tiende a abandonar la zona debido a la falta de oportunidades de empleo, condujo a la identificación de un plan de acción integrado que promueve la mejora de las condiciones ambientales, el apoyo local a la iniciativa empresarial, la cultura de la prevención de la salud y la educación escolar.

En este contexto, a través de la filial Enel Perú, estamos apoyando el proyecto del Colegio Santa Elena en la localidad de Piedritas, un pequeño complejo escolar construido en un paisaje árido, no lejos del mar y de la central Malacas. La escuela consta de cuatro unidades de vivienda, recientemente renovadas y ampliadas para permitir la recepción de un mayor número de estudiantes. Los nuevos edificios siguen un diseño innovador y se han construido con materiales reciclados: la misma comunidad local ha estado involucrada en el diseño y construcción de la nueva estructura que alberga a 85 niños y  que apunta a dar cabida a más de 100. El objetivo del proyecto Colegio Santa Elena es convertirse en un catalizador de capital social comunitario, para dar a los niños y sus familias una verdadera oportunidad de crecimiento y desarrollo. Es con este objetivo que el plan de estudios ha incluido la robótica como materia de estudios. Un aspecto muy innovador que proyecta hacia el futuro la escuela de Piedritas escuelas y que sorprendió incluso a Enrico Viale, director de la línea de negocio Generación Térmica Global de Enel, en una visita en la aldea en los últimos días.

Según los expertos, una de las claves para garantizar un crecimiento genuino y sostenible en Perú consiste en superar las desigualdades sociales. De hecho, a pesar que a raíz del fuerte crecimiento del empleo y de los ingresos entre 2005 y 2014  se hayan reducido drásticamente las tasas de pobreza del 55,6 al 22,7 %, en el país permanecen grandes áreas de pobreza, donde 3 millones de personas aún carecen el acceso a la electricidad.

En Perú, como en otros países de América Latina y del mundo, nuestro Grupo está apoyando el desarrollo del negocio de la energía en una lógica de innovación y sostenibilidad, con acciones concretas que van desde la promoción de la salud a programas educativos, del apoyo a las pequeñas y medias empresas a las start-ups. Iniciativas acordes con los objetivos de desarrollo sostenible del milenio definidos por la ONU y con nuestra estrategia Open Power.