Del acuerdo de París, la chispa de una nueva era energética

Publicado el viernes, 4 noviembre 2016

A la espera de la COP22, Francesco Starace, consejero delegado de Enel, explicó en la New York Times Energy for Tomorrow Conference las estrategias del grupo para aprovechar de la transición energética y cumplir con los ambiciosos objetivos del acuerdo de París sobre el clima.

De París a Marrakech, tras la pista de una nueva energía para aprovechar las oportunidades creadas por el acuerdo para combatir el cambio climático, que se firmó hace casi un año en la capital francesa con ocasión de la 21ª Conferencia de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio climático (COP21 - CMNUCC).

El acuerdo tiene por objeto evitar que el aumento de la temperatura global suba a más de 2 ° C, pero con el compromiso de los 195 países que firmaron a hacer todos los esfuerzos para contener este aumento en 1,5 grados y detener la curva de crecimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero para llegar a reducirlos, en la segunda mitad del siglo, a un nivel lo suficientemente bajo como para ser absorbido de forma natural.

Ambiciosos objetivos respecto a los cuales se ha pedido a los líderes mundiales de la política y economía que rediseñen sus estrategias de crecimiento y desarrollo, para convertirlas en oportunidades. Este fue el tema de la New York Times Energy for Tomorrow Conference, una cumbre internacional que el 3 y 4 de noviembre reunió en París a 250 representantes de gobiernos e industrias. Un evento que es un preludio de la 22°. Conferencia sobre el Clima (COP22), que se celebrará en Marrakech, Marruecos, del 7 al 18 de noviembre.

Enel, una de las más grandes utilities globales que aceptaron y aprobaron el acuerdo sobre los desafíos del clima, tomó parte en el evento patrocinado por el New York Times, aportando su visión de cambio, hacia un nuevo modelo energético, con bajas emisiones de carbono, ágil y tecnológicamente avanzado.

"Nuestro grupo ha decidido cambiar su estrategia" - explicó el consejero delegado de Enel Francesco Starace, al hablar en el panel Powering Up energy transition. "Nos dimos cuenta que teníamos que dejar de hacer lo que la industria de la energía ha hecho durante demasiado tiempo, o invertir en proyectos a largo plazo, más de 3 años, lo que resulta en una exposición económica más fuerte. Nuestra actual estrategia se basa en la construcción de muchas más plantas, pero de menor tamaño, dando prioridad a las que utilizan fuentes de energía renovables. Más fácil de decir qué estrategia a implementar ", dijo Starace.

Los pilares del plan de negocio de nuestro grupo de hecho apuntan a infraestructura energética más ágil y sostenible, con menor impacto para el medio ambiente, para los territorios y las comunidades, y para la cual se pueden programar, ya en la fase de diseño, todo el ciclo de vida, a partir de materiales de construcción hasta su futuro desmantelamiento. Todo esto en perspectiva de la economía circular y la creación de valor compartido.

El otro elemento clave de nuestra estrategia es la diversificación geográfica y tecnológica, con un enfoque en la tecnología verde y la digitalización de las redes. "La expansión de las zonas geográficas en las que operamos – dice nuestro consejero delegado - requiere una mayor complejidad de la gestión, pero aumenta sólo marginalmente los riesgos. Un plan de desarrollo que ha sido muy apreciado por nuestros accionistas y compartido con el management. Sin embargo, para concretar esta nueva visión estamos redefiniendo nuestra organización".

El plan de crecimiento de nuestro grupo apunto por lo tanto a aprovechar las oportunidades creadas por el desafío climático: "Enel - recordó Starace - se comprometió a alcanzar una producción de energía totalmente libre de carbono para el 2050".

"Nuestro grupo - dijo el CEO - quiere ser best-in-class en servicio al cliente. Y para hacer esto ya no es suficiente simplemente proporcionar electricidad". Para conquistar nuestros clientes apuntamos a proporcionar soluciones y servicios innovadores y verdes, que promuevan la electricidad como vector de energía primaria, y a un consumo responsable, guiando a las personas en la nueva era de la energía.