Alternancia escuela-trabajo, el modelo de Enel

Publicado el miércoles, 13 diciembre 2017

Un pacto europeo para el futuro de los jóvenes que pasa por el aprendizaje en el puesto de trabajo. Experiencias de formación en el medio laboral que pretenden ayudar a los jóvenes a asomarse al mundo del trabajo y, sucesivamente, a dar sus primeros pasos en la vida profesional. Es el proyecto que plantea el Pacto europeo para la Juventud, que lanzó en noviembre 2015 la mayor red europea dedicada a la responsabilidad social corporativa, CSR Europe, y en que Enel creyó desde el comienzo.

Ya en 2014 nuestro Grupo había empezado su labor con el programa de aprendizaje, experimentando, por primera vez en Italia, el modelo dual alemán, que se funda en una relación muy fuerte entre las aulas escolares y el mundo laboral. De esta forma, Enel se había adelantado a algunos de los principios básicos de la “alternanza scuola-lavoro”, el programa de alternancia entre escuela y trabajo que introdujo en Italia la ley 107 de 2015, también conocida como “La Buona scuola”.

Los resultados de este bienio fueron presentados por Marina Migliorato, jefa de  Sustainability Innovation and Stakeholder Engagement de Enel, con motivo de la primera cumbre European Business-Education que se celebró el 23 de noviembre de 2017 en la sede de la Comisión Europea en Bruselas.

En septiembre de 2014 Enel contrató a 145 aprendices, procedentes de toda Italia, de acuerdo con las modalidades acordadas en un convenio firmado con los sindicatos el 13 de febrero del mismo año. Horarios, cargos y retribución se establecieron con gran precisión, a través de la aplicación del convenio nacional del sector eléctrico. Los programas se negociaron con las instituciones y los institutos técnicos para permitir a los jóvenes participantes lograr dos resultados al mismo tiempo: conseguir un diploma técnico y hacer una experiencia laboral en un lugar de trabajo real.

El proyecto se llevó a cabo en dos etapas. En los primeros 24 meses, los estudiantes que frecuentaban el cuarto y el quinto año de institutos técnicos e industriales siguieron un programa de alternancia escuela-trabajo con 800 horas en la escuela y 800 en una empresa, 280 de las cuales de aprendizaje en un taller. Durante el año escolar los estudiantes pasaron un día a la semana en las plantas de Enel, mientras que en verano su dedicación fue completa. Durante la segunda etapa, en los siguientes 12 meses, los recién graduados de la secundaria con un nivel considerado adecuado por Enel tuvieron la oportunidad de seguir un aprendizaje técnico, práctico profesional.

A éstos se añadieron en 2016 140 estudiantes que acababan de empezar el último año de la escuela y se examinarán de Selectividad en junio, y 30 más en septiembre de 2017.

Un ciclo virtuoso entre educación y mercado laboral que representa ya un modelo. Efectivamente, la OCDE invitó a Enel a participar en un workshop dirigido a definir las estrategias para mejorar las competencias, reconociendo esta experiencia como una de las más eficaces para colmar la brecha entre las competencias facilitadas por la escuela y las que necesita el mercado laboral.

Hoy el Pacto Europeo para la Juventud no es un proyecto acabado sino un patrimonio que hay que compartir con una perspectiva creativa. La finalidad del Pacto europeo firmado en 2015 era crear 10 mil cooperaciones de alto nivel entre escuelas y empresas, brindar al menos 100 mil nuevas oportunidades de inserción en el mundo laboral y llevar a cabo 28 Planes de acción nacionales para la competitividad y la empleabilidad en los países de la Unión europea antes de 2017. Tras solo dos años, el balance presentado en Bruselas es muy positivo: el proyecto logró incluso ir más allá de los objetivos, con la participación de 5,2 millones de estudiantes, 23 mil cooperaciones y más de 160 mil oportunidades de empleo.

En Italia, el plan de acción nacional fue coordinado por un comité compuesto por Enel, Fondazione Sodalitas, Impronta Etica, Anpal Servizi y Junior Achievement. Concretamente, Enel participó como líder de una de las tres mesas de trabajo, la de “Aprendizaje y formación profesional”.