Smart Grid, la energía se vuelve inteligente

Publicado el jueves, 15 de marzo de 2018

“Seguiremos implementando esta estrategia a través de una inversión masiva, desarrollando nuevas tecnología que aplicaremos progresivamente a la redes, transformándolas en ecosistemas complejos capaces de aumentar la sostenibilidad de una ciudad y reducir el coste de la energía”

– Livio Gallo, Director Divisional Global de Infraestructuras y Redes de Enel

Una nueva revolución industrial

Por supuesto, la red inteligente nos trae muchas ventajas, confirmó Zeynep Tufekci en los cuarenta minutos que duró su intervención y promete llegar a ser una segunda revolución industrial”. Sin embargo, precisamente como la primera, puede tener repercusiones sociales difíciles de afrontar. Y, como todo lo que está basado en lo digital y la informática, presenta una serie de implicaciones y dilemas éticos similares a los que se derivan de la gran difusión de los smartphones, las redes sociales y la inteligencia artificial. ¿Cuáles son estos dilemas y cómo solucionarlos o, al menos, preverlos, mientras se produce la transición y es imposible detenerla?

“En algunos lugares del mundo, por ejemplo, la red eléctrica sufre fraudes frecuentes, ya que muchas personas necesitadas roban la energía a través de enganches ilegales - añadió Tufekci -. ¿Cómo pasar a las redes en esta situación? ¿Los que roban la electricidad se quedarían definitivamente excluidos de la nueva red? ¿O hay que desarrollar un sistema de ayudas para incluirlos y hacer que participen ellos también en el proceso de transición? Es un asunto de carácter político que sólo los gobiernos o las autoridades locales pueden solucionar”.

Y además: “Una red inteligente produce una cantidad enorme de datos, así que la empresa eléctrica se convierte en una empresa de datos, con todas las problemáticas consiguientes en términos de privacidad. Gracias a la inteligencia artificial, potencialmente todos estos datos pueden revelar informaciones sobre los hábitos de las personas y sus esquemas de comportamiento.”

“El paso siguiente, una vez más, es de carácter sociopolítico: ¿Una red inteligente podría convertirse en una herramienta de control social, una parte del sistema de seguridad, al permitir enterarse de lo que ocurre en las ciudades casa por casa?””

– Zeynep Tufekci, socióloga, experta de nuevas tecnologías

En opinión de Tufekci, el problema es lo que hay que hacer con esos datos. Son indispensables para gestionar mejor la red y traer cada vez más ventajas a los usuarios, pero también representan una gran responsabilidad. “A quién le corresponde esta responsabilidad y cómo actuar son interrogantes a los que hace falta darles una respuesta rápida, porque la transición ya está en marcha y el futuro está mucho más cerca de lo que creemos. Las redes inteligentes prometen hacer más democrática la energía, tal y como hizo Internet con la información y el conocimiento, pero como para la web tenemos que hacer que la evolución la lleven adelante los actores principales de forma responsables y transparente”.

Hacia un cliente “inteligente”

“Además del hecho de que las normativas de los países donde actúa nuestro Grupo nos permiten tratar datos sólo con el consentimiento escrito del cliente - le hizo eco Livio Gallo, - creemos que la realización de la red inteligente ideal, la que pueda reducir los costes de la energía y los servicios e incluso permitir que el consumidor-productor pueda sacar beneficios de ella, puede llevarse a cabo tan sólo si se vuelven “inteligentes” también las leyes, la reglamentación del mercado y los clientes. El desarrollo de todos estos aspectos tiene que proceder al mismo paso. Para nosotros, educar al cliente, hacer que se vuelva “smart” es tan importante como desarrollar nuevas tecnologías, pero no queremos necesariamente ser nosotros los educadores. El cliente “smart” es el que sabe utilizar la energía de forma inteligente, quizá gracias a informaciones en tiempo real sobre su consumo que le indiquen qué aparatos apagar cuando no los necesita”.

Precisamente el tipo de informacion que un día muy pronto la red inteligente podrá facilitarnos. El futuro avanza y más vale afrontarlo, pues mejor ir preparándose. Nelson Mandela, que de cambios entendía, escribió que cuando el agua hierve, es inútil apagar el fuego.