La energía de Enel contra el cambio climático

Publicado el jueves, 27 de diciembre de 2018

“Enel está en primera línea en la transición energética y en la sostenibilidad del negocio, a través de una estrategia que tiene como prioridad el desarrollo de las energías renovables, la digitalización y la lucha contra el cambio climático”

– Seeding Energies – Informe de Sostenibilidad 2017

Además, en nuestras centrales termoeléctricas apuntamos a minimizar los impactos climáticos aplicando las mejores técnicas internacionales de ambientación: por esto, hemos invertido 130 millones de euros en 2017 y hemos destinado 500 millones para el período que va de 2017 a 2020. Para el cierre de 23 centrales, en cambio, hemos desarrollado el proyecto Futur-e: un proyecto de economía circular en el que se prevé que cada planta se transforme en una nueva oportunidad para el territorio. En armonía con nuestro enfoque Open Power, los proyectos son presentados a través de licitación: estamos abiertos a ideas innovadoras externas a nuestra empresa y se seleccionarán las mejores propuestas en base a la sostenibilidad ambiental y social para luego entrar en fase de ejecución. En la síntesis de Gostinelli, “el reemplazo del parque térmico por el renovable no persigue solamente el objetivo de reducir las emisiones sino que representa una oportunidad de creación de valor”.

La circularidad es uno de los componentes esenciales de nuestro enfoque hacia la sostenibilidad: “Se considera a Enel como un referente de la economía circular, tanto porque cubre transversalmente todas las áreas de negocios como por su participación y sostén activo en el propio ecosistema de referencia de esta transición”, explica Luca Meini, Responsable de Enel Economía Circular.

La eficiencia energética

Respecto a las emisiones específicas de anhídrido carbónico, es decir las emisiones calculadas en proporción a la energía producida, hemos obtenido notables resultados que queremos mejorar aún más. “En 2018, las emisiones por cada kWh producido disminuirán a 0,39 kg y nuestra previsión es descender debajo de 0,35 kg para 2021”, agrega Gostinelli.

Para alcanzar estos objetivos, además de la descarbonización de la combinación energética, trabajamos siguiendo otras estrategias. Una de las herramientas principales es la eficiencia energética de la red de distribución: un campo de aplicación canónico para la digitalización, punto clave de nuestra innovación y del ODS 9 (Industria, innovación e infraestructura).

Fuimos pioneros absolutos en la digitalización de las redes con los smart meters, pero este fue nuestro primer paso: las smart grids (redes inteligentes) garantizan una distribución más eficiente, mientras que el negocio de la respuesta a la demanda permite aumentar la flexibilidad del sistema eléctrico con una gestión eficiente e inteligente de la cartera de clientes. Un gran aporte al equilibrio de la red y a la difusión de las fuentes renovables proviene de las plantas de almacenamiento, es decir, de acumulación de la energía eléctrica: estamos activos también en este sector, en el que nos proponemos llegar a 600 MW de capacidad antes de 2020.

“Enel aceleró su proceso de descarbonización desarrollando nuevas oportunidades comerciales en el ámbito de las energías renovables, de la eficiencia energética y de las nuevas tecnologías digitales en el mercado de sus usos finales”

– Seeding Energies – Informe de Sostenibilidad 2017

Más electricidad para todos

Otro recurso importante para la reducción de las emisiones es la electrificación, o sea, la transición a la electricidad de aparatos alimentados por fuentes más contaminantes. Los ejemplos típicos son las bombas de calor en lugar de gas para calefacción y, sobre todo, la movilidad eléctrica: dos ámbitos que se encuadran en el ODS 11 (Ciudades y comunidades sostenibles).

Para la electrificación del transporte, Enel fue la primera empresa de servicios públicos en adherir a la Platform for Electro-Mobility, una iniciativa de empresas, asociaciones y ONG para la promoción de la movilidad eléctrica en Europa.

Desde el punto de vista tecnológico, nos concentramos particularmente en infraestructuras de recarga, tanto para crear una red de puntos de recarga que sea lo más capilar posible también en las carreteras, como para desarrollar soluciones innovadoras para la recarga rápida e inteligente. El objetivo es quitar los obstáculos que frenan aún hoy la difusión a gran escala de los vehículos eléctricos, haciendo que sean cada vez más competitivos también a nivel comercial. Este objetivo sería de un impacto enorme: el transporte es el responsable del 22% de las emisiones de gas de efecto invernadero en la Unión Europea (sin dejar de lado la calidad del aire en las ciudades). Este dato sería suficiente para que una empresa comprometida con la sostenibilidad apuntara con convicción a la movilidad eléctrica como el primer nivel de herramienta para tutelar el clima y la salud de sus ciudadanos.

Flexibilidad y resiliencia

Nuestras actividades están orientadas a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y también direccionan nuestras inversiones y perfeccionan nuestras estrategias. Para esto, es fundamental tener previsiones atendibles sobre los escenarios futuros. Es por eso que hemos puesto en marcha una colaboración con el ICTP (The Abdus Salam International Centre for Theoretical Physics) de Trieste, excelencia absoluta de la investigación científica en Italia.

El proyecto se llama “Climate Change and Resilience” y su objetivo, en las palabras de Claudio Dicembrino, Head of Group Macroeconomic and Energy Analysis and Forecasting de Enel, es el de “desarrollar escenarios climáticos a largo plazo con un nivel alto de detalles, para evaluar los potenciales impactos en los negocios en cuanto a los riesgos y a las oportunidades”. Precisamente, continúa Dicembrino, “se integrarán en el proceso de planificación estratégica e industrial diferentes informaciones sobre la evolución de variables como temperatura, irradiación solar, precipitaciones, vientos y otros datos sobre la evolución de la frecuencia y de la intensidad de los eventos extremos”.

Este proyecto beneficia tanto a nuestro enfoque centrado en la flexibilidad y en la resiliencia, como también a nuestras políticas de descarbonización. “Una concientización profunda de los impactos del cambio climático – concluye Dicembrino – tiene un gran valor no solamente por las enormes implicaciones en las actividades del Grupo, sino también como herramienta para promover en todos los niveles el valor de una transición energética eficaz”.El proyecto se llama “Climate Change and Resilience” y su objetivo, en las palabras de Claudio Dicembrino, Responsable de Group Macroeconomic and Energy Analysis and Forecasting de Enel, es el de “desarrollar escenarios climáticos a largo plazo con un nivel alto de detalles, para evaluar los potenciales impactos en los negocios en cuanto a los riesgos y a las oportunidades”. Precisamente, continúa Dicembrino, “se integrarán en el proceso de planificación estratégica e industrial diferentes informaciones sobre la evolución de variables como temperatura, irradiación solar, precipitaciones, vientos y otros datos sobre la evolución de la frecuencia y de la intensidad de los eventos extremos”.

Este proyecto beneficia tanto a nuestro enfoque centrado en la flexibilidad y en la resiliencia, como también a nuestras políticas de descarbonización. “Una concientización profunda de los impactos del cambio climático —concluye Dicembrino— tiene un gran valor no solamente por las enormes implicaciones en las actividades del Grupo, sino también como herramienta para promover en todos los niveles el valor de una transición energética eficaz”.