Enel Innovation Hub, la red de las ideas con las startups

Publicado el lunes, 17 de diciembre de 2018

“Este es el papel que queremos desempeñar: ser para las startups un socio industrial que les permita experimentar la innovación con nosotros, lanzar la innovación gracias a nosotros y vender su innovación a nosotros mismos y a nuestros clientes”

– Ernesto Ciorra, Director Innovability de Enel

En poco más de dos años, nuestra red internacional ha logrado integrar 9 Innovation Hubs y se está ampliando aún más. Tres de ellos se encuentran en ecosistemas muy innovadores: el Silicon Valley (EE.UU.), Tel Aviv (Israel) y el parque tecnológico de Skolkovo, el centro ruso de la innovación en las afueras de Moscú. Los otros están situados en países en los que Enel cuenta con una fuerte penetración comercial: Madrid (España), Río de Janeiro (Brasil) y Santiago de Chile (Chile). El centro de Catania, en Italia, es un Enel Innovation Hub&Lab, ya que nació en los laboratorios de Passo Martino, una de las joyas de la corona de nuestra investigación tecnológica en el ámbito de las energías renovables; el Innovation Hub&Lab de Pisa, de la Business Line Global Thermal Generation, se encuentra en la capital italiana de la investigación, mientras que el Hub&Lab de Milán está dedicado a la investigación de tecnologías de infraestructuras y redes.

Cada “hub” constituye un centro neurálgico de referencia para las startups de su área y sector económico, pero su participación en nuestra red es un valor añadido, ya que los hubs cuentan con la posibilidad de relacionarse y colaborar entre ellos e intercambiar experiencias. De esta manera, las ideas innovadoras que aparecen en el territorio pueden difundirse, pasando del nivel local de cada hub a una red internacional.

Startups listas para el despegue

Un Innovation Hub es un espacio físico en que las startups pueden encontrarse y presentar sus proyectos a Enel: hasta la fecha, de unas 4.000 startups candidatas, examinamos con atención 450; los proyectos activos ya son más de 170 y más de 45 se están comercializando.

A las startups seleccionadas les brindamos todos los instrumentos necesarios para empezar: el asesoramiento tecnológico de expertos (tanto internos como externos al Grupo, de acuerdo con el espíritu Open Power), el acceso a nuestra red de socios (incluidos los inversores) y la posibilidad de probar las innovaciones en nuestros laboratorios e instalaciones. Pero básicamente lo que ofrecemos es la posibilidad de pasar a la fase de desarrollo comercial con un mercado potencial que incluye no solo a todo el Grupo Enel, sino también a nuestros socios, clientes y proveedores.

“A través de nuestros Innovation Hubs traemos a las mejores startups a colaborar con nosotros. Les explicamos lo que buscamos y de ellas esperamos que lleguen con soluciones que podamos desarrollar juntos”

– Fabio Tentori, Director de Enel Innovation Hubs and Startup Initiatives

Además, existe otra posibilidad. Si las soluciones que plantea una startup se ajustan especialmente bien a nuestras necesidades, podemos proponer adquirir la empresa. Por ejemplo, esta operación llegó a buen puerto con dos sociedades estadounidenses: eMotorWerks, líder del suministro de servicios e infraestructuras para vehículos eléctricos, y EnerNoc, líder a nivel global en el sector de la respuesta a la demanda, el servicio energético que contribuye a estabilizar la red eléctrica con la participación activa de los grandes clientes.

Con nuestras startups apostamos por lo imposible

De nuestras colaboraciones con las startups se originan productos muy innovadores y útiles para nuestras actividades a todos los niveles: del chaleco con airbag para nuestros técnicos que trabajan en el terreno, al sistema de conversión audio/vídeo para sordos de nuestros centros de llamadas; de los drones de seguridad que controlan nuestra central de Torrevaldaliga, al sistema de hidrógeno para la acumulación de electricidad que realizamos en Cerro Pabellón, en Chile. El sistema V2G (“Vehicle-to-Grid”), que permite a los automóviles eléctricos transferir a la red la electricidad sobrante, convirtiéndose así en baterías móviles, nació de una de nuestras colaboraciones y se exportó a todo el mundo.

Algunos de nuestros proyectos son tan futuristas que a menudo despiertan reacciones de perplejidad o estupor. Es lo que ocurrió, por ejemplo, con nuestra central híbrida (de energía geotérmica, fotovoltaica y solar termodinámica) de Stillwater, en Nevada: un proyecto que hasta el Massachusetts Institute of Technology creía imposible y que, sin embargo, fue realizado e incluso premiado. Como explica Ciorra, “cuando nos dicen que algo es imposible, nosotros intentamos hacerlo”.