Energías renovables, la nueva flor de África

Publicado el viernes, 21 de junio de 2019

Desde la colaboración a la acción: el programa renewAfrica

Todos los números indican con claridad que el desarrollo de las renovables es una oportunidad fundamental y que es necesario que haya gran colaboración entre los países del Mediterráneo.

“No se trata solamente de la voluntad europea de invertir en África, sino del empeño y del consenso por parte de los gobiernos y de la Unión Africana”, precisa Cammisecra, que dirige el primer operador privado de renovables en el continente africano, con presencia en Sudáfrica, Zambia, Etiopía, Kenia y Marruecos. “Si los gobiernos cooperan para establecer un contexto de reglas compartidas que aceleren la difusión de las renovables y atraigan inversiones privadas a este sector, el crecimiento económico podrá ser próspero y duradero, gracias al poder habilitador que tiene la energía en varios sectores”.

Vera Songwe, secretaria ejecutiva de la Comisión económica de las Naciones Unidas para África (UNECA, por sus siglas en inglés), señala que son tres los elementos fundamentales que les sirven a los países africanos para acoger las grandes oportunidades que ofrece el acceso a la energía: “Un plan energético que identifique la dirección a tomar y el mix energético más adecuado. Un sistema regulatorio que refleje el mercado y que no dependa de la política. La capacidad de prever el crecimiento de la demanda y una empresa de servicios públicos que sepa afrontarlo”.

Las acciones y estrategias comunes para incentivar las inversiones privadas, superar las diferencias energéticas y garantizar el desarrollo socioeconómico en todo el continente fueron el foco de atención de la séptima edición de la conferencia anual de la Fundación RES4Africa, que tuvo lugar el 19 de junio en Adís Abeba y, por primera vez, en África.

“Se han hecho progresos, pero lentamente. Se necesitan mayores esfuerzos, coordinados y duraderos en la colaboración entre el sector público y el privado”, destaca Roberto Vigotti, Secretario general de RES4Africa. “La tasa de crecimiento del suministro de energía primaria en África es el más alto del mundo, con un 3% anual, y la demanda de energía se duplicará en menos de 20 años”, explica Francesco La Camera, Director general de la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA, por sus siglas en inglés). “Nuestro rol, así como también el de otras instituciones involucradas en este gran reto para África, tiene que ser el de cumplir la función de facilitadores entre los diferentes sectores de inversiones”.

Un rol fundamental si se piensa que el World Energy Outlook 2018 de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés), estima que el sector energético africano necesitará, hasta 2040, inversiones por 1,5 trillones de dólares — la mayoría provenientes de capitales privados —, distribuidos equitativamente entre la generación de fuentes renovables y las redes de transmisión y distribución. “El rol de RES4Africa no es solamente el de reunir inversores privados, hoy en su mayoría europeos y, en el futuro, también africanos — resalta Cammisecra como Presidente de la Fundación -, sino el de transferir innovación y construir las mejores capacitaciones para aumentar la capacidad progresiva de fuentes renovables que África necesita, como es el caso de la Micro-Grid Academy. Pero nuestro desafío más ambicioso es el programa renewAfrica: no existe en ningún sector productivo del mundo algo similar y estamos trabajando junto a la Unión Europea, a la Unión Africana y a los 54 estados africanos para hacerlo posible”.