El Día de la Tierra 2018 contra el plástico

Publicado el domingo, 22 de abril de 2018

“En nuestra estrategia hemos adoptado, ya desde el principio, los 17 objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030, especialmente, los del acceso a la energía, los de contención al cambio climático, pero también los de educación y crecimiento económico equitativo”

– Andrea Valcalda, Responsable de Sostenibilidad de Enel

Recliclar el plástico para convertirlo en energía

El pasado mes de enero, la Comisión Europea aprobó el documento “Una estrategia europea sobre los plásticos en una economía circular”, cuyo objetivo es conseguir que el 100% de los envases sean reciclables antes de 2030 (de los 25,8 millones de toneladas de residuos plásticos que producimos actualmente, sólo se reutiliza el 30%). Enel lleva tiempo realizando proyectos en esta dirección en los países en los que está presente.

A raíz de la firma de una colaboración con la ONG Liter of Lights con ocasión de la COP21 de París, comenzó la transformación de las botellas de plástico y de los materiales reciclados en lámparas de energía solar. Una idea innovadora lanzada por el MIT (Massachusetts Institute of Technology), que permite crear alumbrado con cero emisiones en las comunidades desfavorecidas del mundo, de acuerdo con el Objetivo de Sostenibilidad 7 de la Agenda 2030. Gracias a esta colaboración, que vuelve al programa Enabling Electricity de Enel, nuestro Grupo ha puesto en marcha laboratorios en diferentes países, entre ellos México y Sudáfrica: En Nojoli, en la provincia de Eastern Cape (Sudáfrica), además de haber conectado a la red un parque eólico capaz de generar más de 275 GWh anuales (evitando la emisión a la atmósfera de más de 251.000 toneladas de CO2 al año), el programa de electrificación rural contempla también la transformación de botellas de plástico en lámparas solares de 55W cada una. Para ello, solo se necesitan simples contenedores de plástico, agua, un circuito eléctrico realizado con materiales de reciclaje, un LED, un panel solar y una batería de litio recargable. Ya en el primer curso, que inició en 2016 y estuvo dirigido a 60 personas, se fabricaron 18 Solar Bottles y 25 farolas.

En los Estados de Ceará y Río de Janeiro, en Brasil, gracias al programa Ecoenel (ganador en 2018 del Premio World Business and Development Award) se pueden obtener descuentos en las facturas de la luz a través del reciclaje de residuos, en concreto, del plástico. A Brasil no le faltan recursos: es el tercer productor mundial de residuos, con 250 toneladas producidas al día. En las áreas de concesión para la distribución de electricidad, Ecoenel tiene programado instalar 74 “ecopuntos” en los que depositar residuos. Desde aquí, una vez separado, el material es enviado a las plantas de reciclaje para volver a ser utilizado de forma sostenible. Para incentivar la recolección, se ha organizado una maratón de separación y entrega de residuos por equipos.

El arte del reciclaje también se fomentó en las zonas de Italia afectadas por el terremoto de 2016, haciendo participar a 70 alumnos de un colegio de educación primaria de Abruzos en tres talleres distintos. Los materiales de desecho se reutilizaron para fabricar juguetes, así como trajes y accesorios para una obra de teatro sobre el tema del reciclaje, como auténticas obras de arte.

Del reciclaje a la cuna

Aprovechar los residuos es, sin duda, una práctica indispensable para frenar la contaminación que produce el plástico. Pero habría que eliminar la propia idea de residuo, revolucionando los sistemas de producción y diseño de los bienes de consumo a través de lo que el químico alemán Michael Braungart ha denominado modelo “Cradle to Cradle” (de cuna a cuna): devolver a la naturaleza lo que le hemos quitado. Por este motivo, Enel se ha comprometido a aumentar su cuota de producción de energías renovables realizando también centrales híbridas que permitan combinar el almacenamiento fotovoltaico y eólico. Un ejemplo, es el proyecto Ollagüe en el desierto de Atacama, en Chile. Pero también hay soluciones innovadoras de Enel Green Power para aprovechar la fuerza de los mares. En la próxima década se espera obtener, por lo menos, 130 GW gracias a las olas del mar.

La movilidad eléctrica es otro sector capaz de cambiar radicalmente nuestro estilo de vida, combinando prácticas de uso compartido, como el car sharing, y formas innovadoras de uso de los e-cars, que se pueden transformar en baterías móviles y estabilizadores de red gracias a la tecnología Vehicle-to-Grid.

El proyecto Futur-e, nace como vía de economía circular para darle una vida nueva a 23 centrales termoeléctricas italianas. Se trata de centrales que hicieron posible el desarrollo industrial del país y que hoy, gracias a la colaboración con las autoridades locales y a la creación de un valor compartido, pueden contar nuevas historias de desarrollo e innovación sostenible.

Todos los proyectos de nuestro Grupo aparecen recopilados y presentados en el Balance de sostenibilidad. El fruto de un trabajo constante: para Enel todos los días son el Día Mundial de la Tierra.