Enel y Dainese por la seguridad en el trabajo: nace "safety jacket"

Publicado el miércoles, 4 de abril de 2018

“La innovación tecnológica debe buscarse en los sectores en los que está más avanzada, como en el Moto GP. Nuestro objetivo es colocar los productos más eficaces en diferentes ámbitos de negocio, actuando como un observatorio para el mundo científico industrial”

– Attilio Cherubini, responsable de Salud, Seguridad y Calidad Enel

Tecnología punta

En el proyectosafety jacket” participan médicos y profesores de Medicina Laboral de la Universidad Alma Mater de Bolonia y del Policlínico Sant’Orsola. Enel ha indicado algunos requisitos, tanto de ergonomía como de funcionamiento sobre el terreno, a partir de los cuales se ha realizado un prototipo , actualmente en fase de experimentación en la empresa. Maurizio Rossetto, responsable de Seguridad y Salud de la división HSEQ de Enel, considera que la chaqueta de seguridad es un ejemplo de “prenda inteligente” y resulta fácil entender el porqué: tres acelerómetros y tres girómetros suministran datos analizados constantemente por la electrónica del dispositivo, que, por medio de un algoritmo, es capaz de detectar las anomalías de movimiento y activar inmediatamente los airbags para proteger el tórax, la espalda y el cuello. Gracias a esta reacción, las consecuencias físicas de del impacto se reducen en gran escala.

En cuanto al diseño y a la forma de uso, la chaqueta de seguridad ha sido proyectada con mucho cuidado y con programas de simulación utilizados en el sector del automovilismo. Los acabados de los airbags se han optimizado para garantizar la máxima protección de las partes vitales, tanto en caso de caída de hasta 2 metros de altura (una altura para la cual no es obligatorio utilizar el arnés), como en caso de golpes con efecto péndulo, a los que se exponen quienes trabajan a grandes alturas (para las cuales sí es obligatorio el uso del arnés).

“La safety jacket se complementa y colabora con otros dispositivos de seguridad, no los sustituye. Nosotros no nos conformamos con cumplir la normativa de seguridad vigente, sino que apuntamos al futuro aprovechando lo mejor que la tecnología puede ofrecer para la seguridad de todos los trabajadores”

– Maurizio Rossetto, responsable de Salud y Seguridad de la división HSEQ de Enel

Comparación con los deportes de riesgo

El aspecto más original del proyecto consiste en comparar las necesidades de protección en el puesto de trabajo con los riesgos propios de los deportes extremos: los golpes en una regata se pueden producir a 50 nudos en agua, en la caída libre de esquí a 150 km/h, en el motociclismo incluso a 350 km/h. La rapidez de la respuesta es tan importante como la resistencia de los dispositivos de protección. Por este motivo, Enel ha elegido colaborar con Dainese, la empresa que en 1978 inventó el primer protector de espalda para el campeón del mundo de motociclismo, Barry Sheene. El modelo produjo una auténtica revolución en el sector y se ha ido perfeccionando a lo largo de los años, a tal punto que comenzó a utilizarse en otras disciplinas deportivas como el mountain bike down hill y el esquí alpino.

El siguiente paso fue el lanzamiento en 2007 del D-Air, el primer dispositivo de seguridad con protectores airbag y con control electrónico estrenado por el piloto Marco Simoncelli en el Gran Premio de Valencia, en la categoría 250. Su uso resultó providencial en el caso de los accidentes de Simone Grotsky Giorgi y Michael Ranseder, dos pilotos de clase la categoría 125.

El D-Air también ha ganado el Premio Italiano a la Creatividad por la introducción de tecnologías y materiales innovadores. En 2011, la Federación Internacional de Esquí firmó un acuerdo para la aplicación del sistema D-Air en las disciplinas de esquí más veloces.

Gracias a la labor de coordinación con la unidad Project Synergy del Departamento de Seguridad, dirigida por Lara Santarcangelo, el D-Air Lab conectado a Dainese está trabajando ahora en el perfeccionamiento de la safety jacket, utilizando para ello los datos recabados de las pruebas con los trabajadores de Enel. 

“La fase de prueba cero consiste en usar la chaqueta de seguridad en las actividades diarias en la empresa, evaluar su comodidad, su portabilidad y la interacción con los demás dispositivos de seguridad. En su interior se registran datos que, por medio de una operación de data logging, son transmitidos posteriormente a D-Air Lab para un progresivo perfeccionamiento”

– Lara Santarcangelo, responsable unidad Project Synergy de Safety

La adopción de las prendas inteligentes o smart wearable es una meta cercana. Sin embargo, esta vez, el ganador no será uno solo: en Enel, la innovación y la seguridad corren parejas.