¡Silencio, motor, acción!

Publicado el jueves, 19 de abril de 2018

“En las últimas cuatro temporadas, la autonomía de los monoplazas se ha duplicado, y desde la próxima bastará con un solo coche para completar toda la carrera, en lugar de los dos que se utilizan ahora. Para nosotros esta es la magia de la Fórmula E”

– Ryan O’Keeffe, Director de Comunicación de Enel

“La movilidad eléctrica es un sector que experimenta un desarrollo significativo” comentó Alberto Piglia, Jefe de e-Movilidad de Enel X. “Las casas automovilísticas apuestan a desarrollarse en el sector eléctrico y en los últimos tiempos han aumentado enormemente su oferta de modelos. Podemos fácilmente imaginar que tendremos un crecimiento exponencial”. En Italia, las últimas proyecciones también prevén un aumento considerable del número de vehículos eléctricos, que antes de los próximos seis meses pasarán de los 0,5 millones actuales a 1,5 millones.

“Además – siguió Piglia – los gobiernos promueven el uso de vehículos eléctricos con el fin de reducir la contaminación y mejorar la calidad de vida. También los consumidores comienzan a descubrir las ventajas de la movilidad eléctrica: el coche eléctrico permite ahorrar tiempo, porque se recarga mientras está estacionado en la calle o en el garaje y el automovilista no tiene que hacer cola para llenar el depósito. Además, no tiene que respetar las restricciones de tráfico e incluso puede ganar dinero cuando el coche está estacionado, porque para nosotros se convierte en una batería sobre ruedas sumamente útil para estabilizar la red a través de nuestra tecnología Vehicle-to-Grid”.

“Existen programas cada vez más avanzados para reciclar las baterías usadas, que no se convierten en fuentes de contaminación sino que se reutilizan para otras finalidades. Estamos asistiendo a una auténtica revolución del concepto de movilidad”

– Alberto Piglia, Jefe de e-Movilidad de Enel X

El darwinismo digital

A continuación, tomó la palabra Brian Solis, estadounidense, conferencista principal del foro, antropólogo, futurólogo, analista digital y autor de numerosas obras sobre el impacto de la evolución tecnológica en la sociedad.

“Es la primera vez que estoy en Roma y, por supuesto, he querido visitar la ciudad” dijo Solis. “Delante de la Fontana de Trevi, el guía me explicó que, tras una larga restauración, ahora esta fuente se puede admirar en todo su esplendor, lo que antes era imposible porque unas cuantas décadas de contaminación la habían ennegrecido. Y allí, frente a esa increíble belleza, pensé que eso sería suficiente para convencerme de comprar un coche eléctrico: saber que voy a contaminar menos”.

Con respecto a los coches eléctricos, Solis se define un “consumidor empedernido”, un auténtico “geek”: “Estoy convencido de que el futuro de nuestra movilidad será eléctrico y compartido. La sociedad de hoy está caracterizada por lo que yo llamo ‘darwinismo digital’ o sea, un ecosistema donde el desarrollo tecnológico determina una contínua desestabilización de los paradigmas”.

“Sólo sobreviven los que se adaptan y evolucionan rápidamente, mientras los que no lo consiguen están destinados a sucumbir. Por eso, cuando llega una tecnología, sería mejor adaptarse a ella cuanto antes”

– Brian Solis, antropólogo y analista digital

“En muchos países, como Estados Unidos o Alemania, – continuó Solis – el automóvil todavía representa un símbolo de prestigio: por eso los vehículos eléctricos no se afianzan. Mi coche tiene que ser rápido, molón y estruendoso, y no me importa nada que sea sostenible. Pues el éxito de los coches eléctricos depende sobretodo de un cambio de nuestro estilo de vida”.

Un cambio que, añadió Piglia, también pasa por el ruido. “Para mucha gente el ruido es esencial a la hora de elegir un coche. El ruido representa la marca, y hace falta que el coche eléctrico aparezca guay también a los oídos, emitiendo un sonido atrayente, que es el sonido del silencio, pero con algo más. Un poco como aquel “The Sound of Silence” que en la célebre canción de Simon & Garfunkel era el susurro de “una visión que avanza suavemente”: tal vez la del futuro.

Otro problema, prosiguió Solis, lo constituyen las infraestructuras: “En Silicon Valley, donde yo vivo, todos mis amigos que poseen un coche eléctrico programan sus desplazamientos de acuerdo con la posición de los puntos de recarga y consideran eso como una limitación de su libertad. Quizás tengan razón, pero también es cierto que con la autonomía media que alcanza hoy un vehículo eléctrico podemos efectuar el 90 por ciento de nuestros desplazamientos, que normalmente realizamos en un ámbito urbano”.

“Lo bueno es que la movilidad en general está cambiando, y también nuestra relación con ella: cada vez más personas empiezan a considerar el coche ya no como un bien personal sino como un servicio (el coche compartido)”

– Brian Solis, antropólogo y analista digital

Cambiar el estilo de vida

Permanece, en todo caso, aquello que en opinión del futurólogo constituye el obstáculo más significativo que hay que superar: “Más que en el medioambiente y en qué clase de planeta les dejaremos a nuestros hijos, nosotros pensamos en nuestro interés y en nuestra comodidad aquí y ahora”. Por lo tanto, el secreto para difundir la filosofía de la e-movilidad es “hacer que resulte práctica, que nos haga ahorrar tiempo y dinero y también que sea guay. De este último asunto se encarga la Fórmula E: más guay que así no podría imaginármela. Por lo que se refiere al interés, ideas como el V2G son precisamente lo que hace falta: al descubrir cómo funciona me volví loco”.

En definitiva, en opinión de Solis no hay otra opción que cambiar totalmente nuestro estilo de vida. Esta fue la apelación final que dirigió a los influenciadores presentes en la sala: “Convenced a las personas que os siguen para que lo hagan, o por lo menos que lo intenten: merece la pena”.

Un llamamiento que los influenciadores presentes acogieron con entusiasmo: “Estamos viviendo un periodo de cambios tecnológicos con un crecimiento exponencial, y eso me lleva a ser muy optimista: sólo tenemos que poner manos a la obra e ir adelante”, dijo el empresario inglés Jeremy Leggett, que se dedica a la energía solar y cuenta con una larga colaboración con Greenpeace. “Los gobiernos tienen que dirigir el cambio, pero no ellos solos: para mejorar el futuro del planeta es indispensable la contribución de las grandes empresas”,  añadió la brasileña Valquíria Daher de Projeto Colabora, a la que hizo eco Andrés Motta, de Colombia: “Sólo encuentro una palabra para describir lo que está haciendo Enel para desarrollar la movilidad eléctrica: pioneros”.

En un mundo basado en el “darwinismo digital”, cambiar nuestro estilo de vida es la única alternativa. Como puso de manifiesto Ryan O’Keeffe concluyendo que, “hay todavía muchos problemas y no tenemos todas las soluciones. Pero lo hablamos y esto es esencial, porque los tiempos están más que maduros y el futuro de la movilidad eléctrica es ahora mismo. Como dijo Victor Hugo, “ningún ejército puede detener una idea a la que le ha llegado su momento”.