Cambio climático: ¿qué va a ocurrir después de Katowice?

Publicado el jueves, 27 de diciembre de 2018

“Todas las naciones demostraron su compromiso y pueden dejar Katowice con un sentimiento de orgullo, conscientes de que sus esfuerzos fueron recompensados”

– Michal Kurtyka, presidente de la COP24

En opinión de Morazzo, “si en lo que respecta a la transparencia el balance de la conferencia es positivo, no se puede decir lo mismo de dos apartados básicos: fijar objetivos ambiciosos y definir las medidas económicas para alcanzarlos. En este sentido, la COP24 no dio buenos resultados, básicamente por las discrepancias entre los países”.

El papel del sector privado

A pesar de ello, se ha llevado a cabo un gran trabajo en los otros eventos celebrados en Katowice, en algunos de los cuales participó activamente Enel. Básicamente, la presentación del informe “Ambition Loop”, del que nuestro Grupo comparte sus premisas y conclusiones: los objetivos para el clima pueden ser más ambiciosos —precisamente, uno de los puntos críticos de la COP24— con una buena colaboración entre los gobiernos y el sector privado. Las empresas piden reglas seguras en lo que se refiere al clima y, si los gobiernos atendiesen esta petición, no solo se comprometerían a respetarlas, sino que podrían plantearse objetivos cada vez más ambiciosos: un círculo virtuoso que se puede definir como un “círculo ambicioso”.

El otro punto conflictivo de la conferencia, el aspecto financiero, también se situó en el centro de un evento protagonizado por Enel: en Katowice se presentó un estudio realizado por Enel Foundation en colaboración con el Harvard Environmental Economics Program, sobre el Artículo 6 del Acuerdo de París, precisamente el que trata del mercado de las emisiones y los otros mecanismos financieros.

Además, brindamos nuestra contribución a dos eventos más: uno sobre la transición energética en Perú y otro análogo basado en Brasil. En ambos casos la experiencia de Enel puso de manifiesto el papel propulsor que puede desempeñar un Grupo importante implicado en la lucha por la sostenibilidad.

En opinión de Morazzo, el papel del sector privado confirma un fenómeno sumamente importante: no solo que el compromiso de los gobiernos no es suficiente para luchar contra el cambio climático, sino que las vacilaciones de las conferencias sobre el clima no suponen el fracaso del actual proceso de descarbonización. Por ejemplo, China y Estados Unidos, los dos mayores productores de gases de efecto invernadero del mundo, están invirtiendo en energías limpias para contrarrestar la contaminación, que ahoga sobre todo las metrópolis de China, y por razones de conveniencia económica: gracias a la innovación tecnológica, los costes de las fuentes renovables (y de las baterías, indispensables para su aprovechamiento completo) bajaron, por lo que son cada vez más competitivas.

Así pues, antes de juzgar hay que ampliar la mirada y situar a la COP24 no solo en el contexto histórico de las iniciativas contra el cambio climático sino también en el actual escenario social, económico y tecnológico: analizar el panorama en su conjunto nos ayuda a seguir teniendo confianza.