La transición energética de las islas

Publicado el viernes, 10 marzo 2017

La descarbonización de las economías es un objetivo global y concierne cada rincón de nuestro planeta, aun los más remotos. Por supuesto, las islas pueden representar un ejemplo, por ser territorios remotos que en su transición energética hacia un modelo más sostenible apuestan por soluciones que implican la reducción de las emisiones.

Eurelectric, la Asociación que representa los intereses del sector eléctrico europeo, en su reciente informe "Towards the Energy Transition on Europe's Island", propone unas soluciones posibles que se llevan a cabo en diferentes islas europeas. De las mejores prácticas que analiza el informe, cinco han sido desarrolladas por el Grupo Enel. De éstas, tres las llevó a cabo en Canarias Endesa, la sociedad española del grupo. La primera representa el resultado del proyecto STORE, puesto en marcha en 2012, que permitió mejorar la estabilidad de la red y la calidad del servicio eléctrico a través de la instalación de una batería de iones de litio de 1 MW/3 MWh en la isla de Gran Canaria, de un volante de 0.5 MW/18 MWs en La Gomera y de un supercondensador de  4 MW/20 MWs en la isla de La Palma.  La introducción de las tecnologías de almacenamiento de energía (“storage”) permitió incrementar la estabilidad y flexibilidad del servicio eléctrico posibilitando una integración eficaz de sistemas de generación de fuentes renovables.

En la isla de La Graciosa, también en Canarias, la sociedad controlada española de Enel está realizando una pequeña red inteligente (“Smart grid”), para integrar la generación distribuida de las plantas fotovoltaicas, con batería y supercondensadores que permiten equilibrar las cargas de energía.

Además, en El Hierro, gracias a la estrecha colaboración con el ayuntamiento y el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC), se puso en funcionamiento una central hidroeólica que combina viento y agua al integrar las dos fuentes en una planta renovable innovadora y capaz de garantizar la autosuficiencia energética y la protección del medio ambiente en toda la isla.  

La cuarta mejor práctica de Enel que describe el informe se refiere al proyecto eCar  de Mallorca, donde Endesa llevó a cabo una red tan extensa como flexible de puntos de recarga de coches eléctricos que permite viajar  “con cero emisiones”   en la isla más grande de Baleares.

El último proyecto de Enel que menciona el informe es el enfoque en las tecnologías de almacenamiento: una batería de litio de 300 kW y 600 kWh se incorporó en la central de generación de la isla de Ventotene, en Italia. El sistema de almacenamiento de energía integrado permite reducir tanto los consumos de combustible como las emisiones. Gracias al sistema de control desarrollado por Enel, en las horas de baja carga puede satisfacer las necesidades de toda la isla aun siendo apagados los generadores. Además, el funcionamiento integrado con baterías y generadores permite reducir su envejecimiento y gastos de mantenimiento.

Los proyectos de Enel que destaca el informe aclaran como nuestra empresa afronta los retos que plantean las islas con soluciones específicas, innovadoras y sostenibles.

Las mejores prácticas puestas de manifiesto en el informe Eurelectric explican cómo en estos territorios se pudo mejorar la calidad del servicio eléctrico y al mismo tiempo satisfacer las necesidades energéticas de forma sostenible, accesible y fiable. El informe destaca también los vínculos puestos  a la generación eléctrica por las condiciones específicas de las islas. Asegurar un sistema de generación y distribución de electricidad seguro y equilibrado supone más gastos y dificultades con respecto a la tierra firme; por lo tanto es sumamente importante buscar soluciones innovadoras y sostenibles.

En su análisis, al relatar las experiencias exitosas  llevadas a cabo en algunas islas europeas, Eurelectric marca el recorrido hacia una transición energética segura, fiable y sostenible hacia estos sistemas eléctricos para todo el viejo continente.