La Gran Manzana Verde

La Gran Manzana Verde

Por la segunda vez en siete meses, Enel ha elegido el templo de las finanzas estadounidenses para celebrar un evento especialmente significativo: el campeonato de Fórmula E

Por una tarde, en Wall Street brilla un color verde de un tono muy diferente del acostumbrado color de los dólares. Es un verde más claro y brillante, el que ocupa el fondo del enorme logotipo de Enel que campea en señal de bienvenida en la fachada neoclásica de la Bolsa de Nueva York: un color que representa la sostenibilidad, el respeto por el medio ambiente y unos programas ambiciosos para el futuro.

Por la segunda vez en siete meses, Enel ha elegido el templo de las finanzas estadounidenses para celebrar un evento especialmente significativo: esta vez se trata del campeonato de Fórmula E, de que la multinacional de la energía es Official Power Partner y que los próximos 15 y 16 de julio se corre por primera vez en las calles de Brooklyn.

Como dijo Ryan O’Keeffe, director de comunicación de Enel, “Se trata principalmente del primer gran premio ‘de cero impacto medioambiental’ en tres años de historia de la  Fórmula E, pues de la historia del automovilismo deportivo. Junto a FE y Dhl, desarrollamos un plan de compensación total de la huella de carbono a través de la producción de energía limpia en uno de nuestros parques eólicos en México, y éste es un acontecimiento sumamente importante que hacía falta celebrar”.

Por eso, a las 4:00 en punto de la tarde, el Consejero Delegado de Enel Francesco Starace subió a la  balconada del trading floor y,  junto a Alejandro Agag, fundador y consejero delegado de Fórmula E, dio el campanazo de la closing bell, que tradicionalmente marca el fin de las negociaciones. A la Presidenta de Enel, Patrizia Grieco, le tocó dar el tradicional “gavel strike”, un golpe con un martillito de madera.

Desde 1903, el año en que la Bolsa se mudó a su sede actual, el ruido ensordecedor de la campana de la tarde marca un final. Sin embargo, esta vez, el campanazo también anunció un nuevo inicio: por fin la nueva generación de la movilidad eléctrica ha llegado a Estados Unidos, y lo ha hecho de la manera más fascinante, bajo las formas futuristas de un monoplaza de Fórmula E.

Pensemos que precisamente en 1900, cuando el concepto de “cero impacto medioambiental” tampoco se podía imaginar, las calles de Long Island ya habían albergado una carrera automovilística, que ganó cierto A. L. Riker, quien alcanzó la velocidad de 24 millas por hora. Y conducía un coche eléctrico.

Hoy en día, un coche de Fórmula E sobrepasa fácilmente los doscientos kilómetros por hora, con una aceleración fulgurante:

“La movilidad eléctrica no sólo es rápida y divertida sino que es un fenómeno que se va difundiendo y entra cada vez más en nuestras vidas gracias al progreso continuo de las tecnologías. La FE representa un gran impulso hacia esa dirección: las tecnologías que las escudería tienen que inventar para ganar, o que Enel desarrolló precisamente para la red inteligente del circuito, son las mismas que posteriormente se aplican en los productos comerciales, que llegan a ser cada vez más eficientes, más baratos y más difundidos entre el público”

Francesco Starace, Consejero Delegado de Enel

“La idea que queremos transmitir es que nosotros podemos contribuir a solucionar los problemas de las ciudades, juntando las soluciones tecnológicas, como las que se vienen experimentando en la Fórmula E, con las que llevan a cabo empresas como Enel en la producción de energías renovables” dijo Alejandro Agag poco antes de la ceremonia del closing bell: “Fue difícil llevar la FE a Nueva York, pero hicimos todo lo posible para lograrlo, porque esta ciudad es un escenario fenomenal para difundir esa idea: las imágenes de nuestros bólidos de cero impacto medioambiental que pasan zumbando con, en el fondo, los rascacielos y la estatua de la Libertad van a dar la vuelta al mundo, y convencerán cada vez más gente que hoy el coche eléctrico no sólo es ecológico, sino bello, potente y cool.”

“El mensaje” destacó Ryan O’Keeffe “es también que éste es el futuro, y el futuro llega más rápido de lo que nos esperamos. No es un caso que países importantes como Francia, Holanda y la India ya han anunciado que van a prohibir la venta de automóviles con motor de explosión. Nueva York es una ciudad a la que le encanta estar a la vanguardia, coger las novedades al vuelo y crear tendencias: me extrañaría si no acogiera con entusiasmo el mensaje de la Fórmula E y si la movilidad eléctrica no apareciera aquí dentro de poco.”

Según opina Armando Varricchio, el embajador italiano en Washington, que participó en la ceremonia de Wall Street por “el orgullo de ver a Italia que, a través de Enel, se presenta en Nueva York como un icono de la innovación”, en Estados Unidos está surgiendo un nuevo interés por la movilidad eléctrica, no sólo por parte de los investigadores, sino también de los inversores. “Enel” añadió “es una empresa que invierte mucho en este sector y posiblemente llegue a cambiar la cultura de la movilidad también en Estados Unidos.”

Podríamos parafrasear así la famosa frase que decía Humphrey Bogart en una película ambientada precisamente en Nueva York: "Es el futuro, amiguito, y no puede usted nada contra él. Nada.”

Para más información leer "#EnelFocusOn, Nueva York - Gabe Klein sobre la movilidad sostenible".

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