La movilidad eléctrica protege nuestra salud y el clima

¿Cuál es el futuro de la movilidad eléctrica? Según Monica Araya, las perspectivas son mejores que nunca. La crisis del coronavirus nos ha mostrado la necesidad de repensar nuestro mundo.

de Monica Araya
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La crisis del coronavirus ha puesto en evidencia la urgente necesidad de crear una “nueva normalidad”, más limpia, segura y saludable”. Ahora bien, ¿dónde se hace esto más evidente que en las nuevas demandas para el cambio en la movilidad diaria y en la logística con la que funcionan nuestras ciudades? Desde caminar, andar en bicicleta y vivir sin automóviles, hasta electrificar coches, autobuses y camiones; el abanico de opciones de movilidad con cero emisiones sigue creciendo. Y este es solo el comienzo.

Al haberme criado en Costa Rica y ahora estar viviendo en Ámsterdam, he podido comprobar que la electrificación del transporte está avanzando rápidamente, y no solo en los países desarrollados, sino también en las economías emergentes. Esta es una buena noticia, porque necesitamos que la movilidad con cero emisiones sea la nueva normalidad en todas partes y no sólo en unos pocos países o ciudades.

El transporte eléctrico no consiste solamente en coches eléctricos. También incluye formas tradicionales de transporte como trenes eléctricos, tranvías y trolebuses, además de programas de carsharing, flotas de vehículos eléctricos y bicicletas eléctricas. Cuando se incluyan otros servicios como la recarga inteligente y la infraestructura de red, el “ecosistema” será más grande todavía.

En muchos países la gente está reclamando una calidad de aire más limpia, mientras la comunidad científica nos exhorta a que actuemos con una fuerte decisión para frenar el cambio climático. Por lo tanto, las estrategias adoptadas a lo largo de esta década para reducir las emisiones de dióxido de carbono en el sector del transporte marcarán la diferencia, si queremos reducir dichas emisiones a la mitad para 2030. Estos son algunos de los impulsores del cambio.

En primer lugar, el mercado global de vehículos eléctricos está alcanzando un punto de inflexión en algunas áreas clave. El coste medio de las baterías ha disminuido un 90% con respecto a 2009. Una nueva disminución del precio del kWh a 100 dólares ayudará a alcanzar una paridad entre los precios de los coches eléctricos y los coches convencionales, y se cree que esto sucederá a mediados de la década de 2020. Los vehículos continúan mejorando en términos de variedad y gama. Incluso en esta época, las ventas de vehículos eléctricos han demostrado resistir mejor que las de los coches convencionales.

En segundo lugar, las señales que nos llegan por parte de la demanda son cada vez más fuertes. Los propietarios de flotas están cambiando cada vez más a modelos de cero emisiones debido a las oportunidades económicas que ofrecen. Solo en los Estados Unidos, el mercado de servicios de recarga de flotas podría alcanzar los 15.000 millones de dólares por año para 2030. La iniciativa EV100 ya ha sido adoptada por 90 empresas internacionales que se han comprometido públicamente a electrificar sus flotas para 2030. Amazon ha pedido 100.000 furgonetas eléctricas de reparto, el pedido de vehículos eléctricos de reparto más grande que se ha realizado hasta el momento.

En tercer lugar, 13 países y 31 ciudades han prohibido o planean prohibir los coches diésel y a gasolina: Ámsterdam alcanzará las cero emisiones en 2030, Francia y el Reino Unido en 2040. Francia ha convertido esto en ley y el Reino Unido está evaluando adelantar esta fecha para 2035 o incluso antes. Recientemente, California ha anunciado por sorpresa su intención de prohibir dichos vehículos para 2035.

En cuarto lugar, la infraestructura de recarga también está mejorando, como se puede comprobar en los últimos global electric vehicles outlooks, de IEA y Bloomberg. En 2020, las estaciones de recarga de vehículos alcanzaron la cifra significativa de un millón en todo el mundo.

Pero, obviamente, el despliegue de la infraestructura de recarga debe acelerarse. Además, se necesitarán estrategias para ayudar a las fábricas y a sus empleados a adaptarse.

El cambio cultural es, probablemente, la última barrera para la transformación. Para ayudar a las personas y a las empresas a formar parte de dicha transformación, la cartera de movilidad cero debería ser lo más diversificada posible. En última instancia, deben cumplirse los objetivos climáticos y de salud, pero también las necesidades de transporte de la población y de las empresas.

 

Nuevas fronteras

Las nuevas fronteras en e-mobility de 2020 y 2021 incluyen: camiones limpios, cooperación internacional y grandes saltos hacia adelante en las economías emergentes. Aquí les exponemos algunos avances.

Camiones de cero emisiones: California ha sentado un precedente mundial al aprobar la primera ley del mundo que establece que la mitad de los camiones que se vendan en el estado deben ser de cero emisiones para 2035, y el 100% para 2045. California estima que, gracias a esto, las empresas de transporte pesado se ahorrarán 6.000 millones de dólares en combustible y que las emisiones de dióxido de carbono descenderán 17 millones de toneladas métricas.

La Conferencia sobre el Clima de las Naciones Unidas: el gobierno del Reino Unido, que albergará la cumbre COP26 en colaboración con Italia, dará prioridad al transporte limpio por carretera, en concreto, a los coches y furgonetas de cero emisiones, en el período previo a la cumbre, que se celebrará en Glasgow en 2021. Será una oportunidad para mejorar el diálogo sobre las políticas dirigidas a acelerar la adopción de tecnologías de cero emisiones.

“Leapfrogging”, el avance a pasos agigantados en los países en vías de desarrollo: las innovaciones en las finanzas desempeñarán un papel clave a la hora de ayudar a las economías emergentes a acelerar el ritmo de implantación del transporte limpio, especialmente en el transporte público. El Fondo Mundial para el Medioambiente ha puesto en marcha plataformas regionales para ayudar a África, Asia y América Latina a dar el salto hacia la energía eléctrica. La P4G, una iniciativa público-privada a escala mundial, tiene como objetivo aumentar la electrificación de autobuses, empezando por Colombia.

La movilidad eléctrica está preparada para el gran momento. La pandemia no revertirá el cambio hacia la electrificación del transporte por carretera, que se ha convertido en la base de una sociedad más limpia y saludable, capaz de proporcionar una experiencia de vida diaria mucho mejor.

Perfil de Monica Araya

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