El liderazgo gentil es el aglutinante en el nuevo modo de trabajar

El liderazgo gentil es el aglutinante en el nuevo modo de trabajar

Han comenzado a surgir muchos informes y análisis sobre los efectos de la pandemia para la humanidad en general. Uno de ellos, sin embargo, tiene el potencial de quedar arraigado: una revisión completa de nuestro modo de trabajar.

de Guido Stratta, Director de People and Organization de Enel
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¿No es sorprendente que, desde el año pasado, hayan desaparecido cien años de jerarquías y credos de las organizaciones corporativas? Si volviéramos en el tiempo y alguien nos dijera que la mayoría de nosotros estaríamos trabajando desde casa todos los días, y sin problemas, sonaría como algo de película de ciencia ficción. Pero no lo es, es la realidad que estamos viviendo hasta el día de hoy y es la prueba de nuestra adaptabilidad.

En marzo del año pasado, en solo un par de minutos, nos encontramos todos en una dimensión de trabajo totalmente nueva. Teníamos que trabajar en remoto. Era difícil. Teníamos miedo. Aprendimos muchas cosas. Aprendimos que la fe de las personas en su propia gentileza es algo importante, y que importa. Confiamos en la capacidad de las personas y tuvimos la oportunidad de practicar la amabilidad en un nivel completamente nuevo. Algunos de nosotros fuimos ayudados en esta transición digital por nuestros hijos, nuestros amigos y nuestros hermanos. Aprendimos todas las plataformas informáticas para conectarnos a distancia, bajamos aplicaciones. Y es irónico que antes solíamos burlarnos de los adolescentes por estar siempre conectados, mientras que hoy es mi hijo el que me dice ¿Qué haces? ¡Ya desconéctate!”.

Una pandemia mundial nos enseñó que una cultura diferente podía permitirnos avanzar en nuestro mundo y obtener resultados. ¿Qué hemos aprendido? Hemos aprendido que con la confianza de las personas podemos llegar lejos, que la capacidad de encontrar nuevos sistemas para interactuar puede conseguir resultados. Ahora que hay luz al final de túnel, volvimos a hablar con nuestros colegas y les preguntamos cómo deberíamos trabajar juntos, una vez pasada la emergencia.

Como era de esperar, todos los resultados fueron a favor de mantener la nueva flexibilidad recién descubierta. Desde Perú hasta Rusia, nuestros colegas de Enel han dicho que es agradable verse unos a otros, sin embargo, esto debería ser una ocasión para eventos de valor agregado, como recibir a un recién contratado, un nuevo compañero de una nueva unidad, brainstorming sobre proyectos importantes o para debatir juntos los éxitos del equipo. Para el resto del trabajo, es posible que no necesitemos el trabajo presencial, enfrentar los largos viajes en trenes o coches, el tráfico o la ansiedad de no encontrar aparcamiento. Así que, podemos encontrar un equilibrio y ese será nuestro futuro.

¿Será este modelo híbrido el adecuado para nosotros? Aún no lo sabemos, lo estamos experimentando humildemente y lo iremos afinando juntos a medida que avancemos. Podríamos empezar con algunos días al mes con todos de forma presencial, para hacer estas cosas y vernos todos. Pero luego las personas podrán decidir de forma autónoma si seguir viniendo o no, reservando su escritorio. Antes, había sedes formales, con oficinas clásicas. Piensa que en el futuro habrá “hub quarters”, con personas yendo y viniendo de acuerdo a sus prioridades.

Tal vez esta nueva dimensión pueda resultar inquietante, pero debemos entrar experimentando, con el corazón, conscientes de que cualquier cosa la modificaremos juntos. Una cosa es importante: fuera de un par de días al mes en los que puede reunirse todo el equipo, no serán los jefes quiénes nos dirán si debemos venir y la vida de oficina no debe estar dictada por la presencialidad.

También para los jefes será un momento para reevaluar su estilo de liderazgo y abrazar la gentileza, ya que los viejos estilos de liderazgo no funcionarán en un nuevo modelo híbrido de trabajo. Entonces, ¿por qué no probar el liderazgo gentil?

El liderazgo gentil es una paradoja. Muchos piensan: ¿Cómo hago para liderar a los demás con gentileza? Pierdo tiempo, no es creíble. ¿Qué agradable es entrar a una reunión y tener ese physique du rôle que dice `Yo soy el jefe´?

Sin embargo, vista más de cerca, la gentileza en el liderazgo significa dirigir, orientar, gestionar emociones, y crear sentido, que es aún más importante cuando estás liderando un equipo en forma remota. ¿Cómo es posible crear sentido con las órdenes? Si las personas no internalizan el desafío, si no sienten que son parte, no funcionará, sin importar todas las órdenes que des.

El liderazgo gentil se está volviendo aún más relevante en la nueva era del trabajo híbrido, en el que puede ser el aglutinante que mantiene al equipo motivado y conseguir resultados. Las personas tienen que poder traer sus pasiones, sus historias y, como gerentes, debemos ser conscientes de eso, de lo contrario sentirán que son tratados como simples números en un gráfico. La gentileza recupera este sentido de identidad y ayuda a las personas a florecer en el nuevo mundo del trabajo presencial.