Corriendo con el auto solar

Publicado el viernes, 22 de abril de 2016

“Desde hace diez años, a poca distancia de Maranello y de la sede central de la Ferrari, se crean prototipos de autos solares que mezclan laboriosidad artesanal y desarrollo de nuevas tecnologías.”

Emilia 3, el auto que compite en la Carrera Solar, es el ultimo de una larga serie de vehiculos realizados gracias a la colaboración de muchos: desde la Escuela de Maranello a un variado grupo de pequeñas y grandes empresas del territorio que han ofrecido materiales y componentes tecnológicos.

Corriendo sobre Marte

No hay lugar tan adecuado en el mundo para hospedar una competición de autos con la Carrera solar. El desierto de Atacama es la región de la tierra con el nivel más alto de radiación solar, una exposición de hasta 2.380 horas por año y un porcentaje de radiación superior al del Sahara.

Totalmente árido, con porcentajes de humedad cerca de cero y amplias áreas sin ninguna presencia de forma de vida, el desierto de Atacama es una de las metas preferidas de las agencias espaciales que planean viajes a Marte para probar los rover destinados al Planeta Rojo.

La "mina" de sol

El sol que desde 2011 atrae a Atacama y Antofagasta los coches de la Carrera ha traido también las renovables a esta región de Chile: desde 2013 están naciendo plantas que transforman el desierto y la vida de las poblaciones locales.

“Hasta hace pocos años en este territorio, elevado entre la cadena de montañas de los Andes y la cordillera de la Costa, existían sólo minas para extraer los varios recursos del subsuelo.”

Para las comunidades locales la explotación intensiva de los yacimientos de cobre y nitratos ha constituido un sustentamiento económico pero también una invasión del territorio. Construir hoy plantas renovables quiere decir también enfrentarse con páginas dolorosas y abrir un nuevo capítulo.

Empezamos la construcción del campo fotovoltaico Diego de Almagro, nuestra primera planta solar en Chile, el 25 de noviembre de 2013. Hoy en día la región tiene 253 MW de potencia instalada de energía solar y seis plantas: la última que entró en servicio es Pampa Norte, conectada a la red 6 de abril de 2016.

Un nuevo capitulo, juntos

“Construir plantas renovables en la región de Antofagasta significa utilizar las mejores tecnologías, capaces de soportar las condiciones severas de la zona. Pero, sobre todo, trabajar con las comunidades locales.”

Junto con los campos solares estamos dando forma a muchas iniciativas con las comunidades de la región: han nacidos y crecido microempresas locales que prestan servicios a las plantas, proyectos para la protección del medio ambiente, actividades de apoyo a la educación.

Diseñamos cada planta dialogando con los aldeanos para identificar juntos el mejor camino a seguir. Para los hombres y mujeres de Atacama y Antofagasta construimos un modelo ambientalmente sostenible de desarrollo que respeta la historia y el territorio, capaz de crear valor compartido.