Electrificación, una estrategia para Europa

Publicado el miércoles, 21 de junio de 2017

“La industria eléctrica está experimentando una transformación sin precedentes, bajo el impulso de la innovación tecnológica, la descentralización y el empuje hacia una economía más verde”

– Francesco Starace, CEO Enel y presidente Eurelectric

Para afrontar el reto, se necesita una nueva visión: basar el negocio en la sostenibilidad para maximizar el valor social y medio ambiental que la electrificación es capaz de generar para la sociedad y para un crecimiento justo e inclusivo, como se describe en los Objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.

La flexibilidad es esencial para acoger el cambio, sin hacerse arrollar, abriéndose y creando sinergias entre las tecnologías, los clientes, las ciudades, las comunidades y otros sectores industriales como el automotriz, la construcción, las TIC. Colaborar para crear un valor más allá de los límites tradicionales de la industria eléctrica.


Acelerar e innovar

Para crear valor a largo plazo para las empresas de servicio público y para Europa se debe empezar por fortalecer las sinergias a través de toda la cadena de valor y establecer reglas de mercado que permiten inversiones en el medio y largo plazo.

“Me aseguraré que todos los actores clave en la industria se comprometan en volver a la industria eléctrica motor principal de las políticas europeas de energía, para satisfacer los grandes retos de la transición energética”

– Francesco Starace, CEO de Enel y presidente de Eurelectric

Para lograr esta finalidad, es crucial acelerar y ampliar la electrificación, sobre todo en el transporte, favoreciendo el desarrollo de los autos eléctricos, y en los sistemas de climatización de los edificios. Un paso necesario para construir un futuro con bajas emisiones de CO2 y cumplir con los compromisos del acuerdo de París sobre el clima.

Asimismo, para asegurar la competitividad de la industria eléctrica, es esencial innovar, crear nuevos modelos de negocio intersectoriales y establecer un marco sólido para la agregación de servicios, las transiciones de energía entre pares y para nuevos servicios que permitan la participación activa de los clientes en el mundo de la energía.

La digitalización, la generación distribuida, la evolución tecnológica están rediseñando el papel de las empresas de servicio público y el de los consumidores, mostrando interacciones sin precedentes.

 

Teñir el presente de verde

El papel de las centrales térmicas alimentadas por combustibles fósiles sigue siendo relevante en varios países europeos, aunque en los últimos años las renovables han cambiado la dinámica de los mercados eléctricos.

De ahí la necesidad de trabajar para una integración cada vez mayor de las energías renovables, la reestructuración de los mercados en toda Europa, empujando la integración a nivel nacional, aumentando la calidad y variedad de servicios, la flexibilidad y la seguridad del suministro, ofreciendo a los operadores un marco seguro para planificar las inversiones.

La transición de la energía hacia un modelo sostenible, centrado en una penetración cada vez mayor de las renovables, gracias a la digitalización de las redes y el desarrollo de sistemas de almacenamiento innovadores, se ha vuelto imparable.

Llegó el momento de arremangarse y asumir el reto para conducir la descarbonización de la economía en Europa, desarrollando soluciones sostenibles e inclusivas, en colaboración con las instituciones europeas, los países, los inversores, las comunidades, los trabajadores.

La industria eléctrica europea tiene las herramientas y la energía para hacerlo. Es una oportunidad única para marcar la diferencia.