Enel y la biodiversidad, una historia global

Publicado el viernes, 5 de octubre de 2018

“Esta es otra señal de que los programas de citizen science son bienvenidos. Trasladamos los nidos a lugares nuevos, descubrimos donde hay avistamientos de cigüeñas y el número de observadores y de nidos crece cada año. Esto no nos sorprende, pues la cigüeña blanca es el ave más conocida en nuestro país. Nosotros también estamos entusiasmados por las estadísticas que hemos obtenido y por los nuevos nidos que tenemos bajo observación”

– Ovidiu Bufnilă, Responsable de la comunicación de la Sociedad Ornitológica Rumana

El paraíso del birdwatching en la ciudad

El éxito de las iniciativas que realizamos para proteger a las cigüeñas nos estimuló a impulsar en Rumania otro proyecto a favor de la avifauna. El Parque Nacional Văcărești de Bucarest es el área urbana más importante del país: su extensión es de 184 hectáreas (más grande que Hyde Park en Londres) y en ella se encuentra un rico ecosistema. Junto a la asociación del “Parque Nacional Văcărești”, la ONG que gestiona el parque, promovimos la investigación y el monitoreo de las aves, dispusimos nidos artificiales y puntos de nutrición para el invierno y, además, hemos apoyado las actividades para combatir la caza furtiva.

También realizamos dos itinerarios de birdwatching o avistamiento de pájaros en el parque, con emplazamientos y torres de observación. Esta operación tuvo su premio: más de diez mil personas participaron en las visitas guiadas y en un solo día, durante el evento ornitológico más grande de la historia del país, fueron más de mil observadores. De esta manera, el área protegida se convierte también en un instrumento para difundir la cultura de la biodiversidad y de la sostenibilidad ambiental.

Por la biodiversidad en su totalidad

Nuestras iniciativas a favor de la avifauna en Rumania son algunos de los ejemplos más recientes de nuestro compromiso a favor de la biodiversidad. Nuestra policy persigue dos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas: el ODS#14, Vida submarina, y ODS#15, Vida de ecosistemas terrestres. En varios países en los que desarrollamos nuestra actividad, cumplimos con nuestro compromiso a favor de la biodiversidad, desde Chile hasta Rusia, desde Sudáfrica hasta Estados Unidos, desde Italia hasta Guatemala. Realizamos más de 150 proyectos, por un total de 2 millones de hectáreas de áreas protegidas, a menudo situadas alrededor de nuestras instalaciones para exaltar su sostenibilidad ambiental.

En Rumania, ayudamos a plantar 22.000 robles en el área natural de la foresta de Comana, una de las zonas húmedas más importantes del país. En España, realizamos un lago artificial en As Pontes, en Galicia, que recibió varios reconocimientos, entre ellos el Premio Fondena asignado por el Rey de España. Y en la Península Ibérica también utilizamos un sistema de drones que puede localizar y monitorear los desplazamientos del lince ibérico, una especie característica de la zona y hoy en vías de extinción.

En América Latina, nos ocupamos de la tutela de los ecosistemas de las zonas más cálidas a los de las zonas más frías: desde la repoblación de la flora y de la fauna en el desierto mexicano de Coahiula al proyecto de monitoreo y protección de los felinos en Brasil; desde el fiordo Comau, en Chile, donde estudiamos la biología marina, hasta Colombia, donde nos ocupamos de un área protegida dedicada a las forestas secas y de otra para la recuperación de una laguna de manglares.

Los proyectos en Italia son numerosos y entre ellos señalamos la innovación tecnológica de las instalaciones de escaleras para peces, como el de la Isla Serafini, en el río Po, o el de Casteldoria en Cerdeña, dedicado a las anguilas.

En Sicilia, nuestro proyecto en el humedal de Priolo Gargallo a favor de la reproducción de flamencos se ha convertido además en un punto de atracción turística. También de aves nos ocupamos en Emilia, protegiendo los nidos de halcones, mientras que en Toscana y Lombardía protegemos los nidos de las cigüeñas blancas: también ellas protagonistas de nuestras leyendas. La defensa de la biodiversidad puede unir la concreción de la realidad y la belleza de un cuento.