We are Energy, la fiesta de la diversidad y la inclusión

We are Energy, la fiesta de la diversidad y la inclusión

Los 133 ganadores de We are Energy 2019, el proyecto que involucra a los hijos de los colegas Enel, recibieron el Premio en ocasión del Celebration Day de Roma. Llegado a su decimoquinta edición, este año el proyecto ha sido dedicado a un tema especial

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Las políticas empresariales son fundamentales ya que representan las cartas de valores de una empresa. Los premios internacionales son importantes porque confirman que vamos por el buen camino. Sin embargo, hay una experiencia que concreta, consolida y anima la cultura de la diversidad y la inclusión de nuestro Grupo y es We are Energy, un proyecto en el que, desde hace ya quince años, participan los hijos de los empleados de Enel, de entre 7 y 18 años, procedentes de todo el mundo.

Hasta la fecha, participaron en We are Energy 60.000 chicos procedentes de casi todos los 34 países en los que Enel está presente y 1.600 de ellos fueron premiados. Este año, los participantes en la competición han sido 2.000, de los cuales 133 han sido galardonados, de 17 países diferentes (Argentina, Brasil, Bulgaria, Chile, Colombia, España, Estados Unidos, Grecia, Guatemala, Italia, India, México, Panamá, Perú, Rumania, Rusia y Sud África).

 

La diversidad que crea valor

El tema que se eligió es lo que hizo especial a esta edición: diversidad e inclusión, que resume el título “as Unique as U”. No solamente un valor básico para nuestro Grupo, sino el hilo conductor común de todas las ediciones de We are Energy, pasadas y futuras. La razón de ser profunda de un proyecto que cada verano, desde hace quince años, junta la energía de muchachos y muchachas de edades y países diferentes en un campus internacional.

“La diversidad y la inclusión son temas cruciales para Enel”, comentó la presidenta Patrizia Grieco con motivo del Celebration Day 2019 que se celebró en el auditorio de Roma el pasado 24 de julio y que fue retransmitido en directo por streaming en todos los países del Grupo. “No hay que tener miedo al diferente: toda persona es diferente, la diversidad es un valor” agregó Grieco que, para aclarar el concepto, recurrió a la metáfora de la orquesta: “En los ensayos, cada músico toca por su cuenta y solo se escucha un gran ruido, pero luego, al empezar el concierto, ocurre algo mágico y de esa diversidad de sonidos nace una maravillosa armonía musical. Es precisamente lo que intentamos hacer todos los días cuando nos relacionamos con las personas de todo el mundo”.

Francesco Starace, nuestro Consejero Delegado y Director General, explicó por qué la presencia de nuestro Grupo en tantos países representa una riqueza y la diversidad un estímulo para la innovación. “Existen muchas formas de hacer la misma cosa, muchas soluciones diferentes para el mismo problema: ver las cosas desde otro punto de vista es un enriquecimiento, hacerlo juntos nos permite aprender de los demás”.

 

Dos campus, de los videojuegos a los proyectos para start-ups

Para confirmar el carácter excepcional de la decimoquinta edición, este año el campus internacional se ha dividido en dos, uno por cada grupo de edad. La ubicación tradicional de Avigliano Umbro (Terni), en el Centro de Italia, acogió a 97 chicos de entre 7 y 14 años en el campus Diversity & Inclusion Explorers, donde participaron en actividades artísticas, talleres y videojuegos para educar al intercambio y la integración cultural. Gracias a la colaboración con el artista Diego Marcon, también se realizó un cortometraje en película de cine, mientras que otro taller produjo un videojuego ("Pick Waste Up") sobre la recolección de residuos.

En cambio, nuestro Innovation Hub & Lab de Catania, en Sicilia, albergó el campus Startupper of the future, en el que 35 muchachos de entre 15 y 18 años participaron en un programa de formación para llevar a cabo un proyecto empresarial sobre diversidad e inclusión. Además, se encontraron con los huéspedes de la Colonia Don Bosco, que fue creada como centro de primera acogida para los migrantes recién llegados a Italia.

Fueron cinco los proyectos que presentaron en el Celebration Day los jefes de equipos, acompañados con planes de negocios y prototipos: Tomás Navarro habló del “App to remember” que ayuda a los enfermos de Alzheimer a recordar; Boris Prokhorov de “Edible tools”, un servicio de cubiertos realizados con material orgánico comestible y biodegradable; Fiorella Surco presentó el proyecto “2Geder” diseñado para las personas que sufren problemas alimenticios, mientras que el grupo de Alexandru Bulzan con “Bionic Energy” se preguntó cómo hacer accesible la tecnología para los discapacitados; por fin Giulia Zangrando (“Human Pride”) presentó una concept store diseñada para valorar todo tipo de diversidad.

Todas las ideas surgieron del intercambio entre los chicos, para confirmar una vez más la importancia de la diversidad como factor de innovación. Este es el tema que abordó también el invitado especial de este año Massimo Temporelli, fundador de FabLab, quien recordó que “todas las grandes ideas que cambiaron el mundo llegaron de muchachos de entre 14 y 25 años”. Temporelli resaltó la importancia del diseño y el pensamiento de diseño, recordando la lección de Leonardo da Vinci, “uno de nuestros contemporáneos”, a 500 años de su muerte.

We are Energy también representa un vivero de ideas, como demuestra la historia de Francesco Nuzzi, quien ganó 7 veces la competición global de Enel, capaz de transformar esa experiencia en su trabajo, a través de la creación de los campus internacionales de Art Lab: “Quiero agradecer principalmente a mi padre, que trabaja en Enel, en Foggia, y que quizás ahora me esté viendo”, dijo Francesco.

Este año, el formato del Celebration Day recordaba un programa de radio, también porque, por segundo año consecutivo, el presentador fue Filippo Solibello, desde hace muchos años locutor de “Caterpillar” (programa que se transmite en Radiodue), con la colaboración en la consola del autor de vídeos y youtuber Luis Sal. Como en todo programa de radio que se respete, la música desempeñó un papel fundamental, confirmando la cantidad de energía que se puede transmitir solo a través de tambores y percusiones. Como sucedió, por ejemplo, en el apasionante “drum circle” final, en el que participaron todos los chicos de We are Energy presentes en el auditorio. Tantas diversidades juntas que, una vez más, se han convertido en una orquesta.