Agua

Agua

El uso responsable y la protección de los recursos hídricos es fundamental para la salvaguarda de los ecosistemas naturales y para preservar el bienestar de las personas que los habitan, y también es la clave para garantizar el éxito de nuestras actividades. Por esta razón, es uno de los objetivos estratégicos de nuestra política ambiental, que persigue la adopción de un enfoque integrado para su óptima gestión.

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0,20
l/kWh extracción hídrica específica
22,9%
de agua extraída en áreas con estrés hídrico
51,5
mm³ de extracción total de agua de proceso y refrigeración en ciclo cerrado

Con el fin de asegurar la sostenibilidad de sus actividades en términos de uso y gestión de los recursos hídricos, se han identificado tres pautas principales. El uso eficiente de los recursos hídricos reduciendo, donde sea posible, la necesidad de agua en todos sus procesos productivos y promoviendo su reutilización interna, con particular atención en las áreas con riesgo de escasez hídrica.

La optimización del tratamiento de aguas residuales y el cuidado de la calidad del agua del ambiente de destino, a través del uso de tecnologías y prácticas de gestión de vanguardia, con absoluto respeto de los límites previstos por las normativas nacionales de referencia y las autorizaciones de funcionamiento. La gestión responsable e integrada de las cuencas hidrogeológicas con el objetivo de preservar los múltiples usos del suelo y la calidad de las aguas.

Sobre el tema de la gestión responsable de los recursos hídricos, se pusieron en marcha diferentes proyectos con el objetivo de mapear las exigencias y las fuentes de extracción de agua en todos los lugares propios de producción, termoeléctricos y renovables, para poder fijar nuevos objetivos de reducción de la huella hídrica a través de la planificación de una serie de acciones innovadoras y específicas de mejora, con particular atención sobre las áreas con estrés hídrico.

Incluso en lo que respecta a la actividad de las centrales hidroeléctricas, Enel ha implementado diferentes proyectos para apoyar un enfoque de gestión responsable e integral de las cuencas hidrogeológicas con el objetivo de preservar los usos múltiples del territorio y la calidad del agua.

 

 

Proyectos innovadores IDRO

El agua como motor económico y social

El Noguera Pallaresa es un río de España, al noreste de la península ibérica, que nace en los Pirineos y es afluente del río Segre que, a su vez, es afluente del río Ebro. Fluye por la comarca de Pallars Sobirá, en la provincia de Lleida (Cataluña), región con una gran vocación turística, en particular por el turismo activo y los deportes acuáticos y de aventura. La práctica exitosa de estos deportes ha sido posible gracias a la óptima regulación del caudal de agua liberado por las cuencas de las centrales hidroeléctricas (Torrassa y Llavorsí, de 10 y 52 MW respectivamente) gestionadas por Enel Endesa en estos ríos, que garantiza la práctica continua y segura de estos deportes durante toda la temporada turística, y la organización de competiciones y eventos deportivos, incluso nacionales.

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La regulación del agua para usos sociales y recreativos requiere una supervisión constante de las centrales hidroeléctricas e infraestructuras hidráulicas asociadas, así como un sistema de comunicación confiable entre las centrales de Noguera Pallaresa y el Centro de Control, ubicado en Lleida. Este último, en particular, elabora constantemente modelos para evaluar el caudal de agua requerido, teniendo en cuenta la orografía actual y las condiciones de caudal del río, los niveles de acumulación en las cuencas en función de las condiciones climáticas estacionales, y las necesidades de producción eléctrica y otros servicios, como el riego y el abastecimiento de agua a la población. A partir de esta compleja evaluación, se determina el volumen de agua liberada a través de las turbinas de las centrales hidroeléctricas, de manera totalmente automatizada y remota, lo que hace que el uso social y recreativo del río sea compatible con la generación simultánea de electricidad 100% renovable.

Proyecto WaVE

El lavado “sin agua” de los paneles fotovoltaicos en Perú y Chile

La central solar Rubí (145 MW) se encuentra en el distrito de Moquegua en Perú, a una altitud de 1481 metros, en una zona catalogada como de alto estrés hídrico. En esta central, la reducción de la captación de agua para la limpieza de los paneles se ha podido obtener mediante la adopción de un software que, midiendo la pérdida de eficiencia de cada panel, estima la deposición superficial de polvo y programa las prioridades de las intervenciones de limpieza.

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Para la limpieza periódica de los paneles, se optó por una tecnología de lavado en seco que utiliza sistemas de cepillos mecanizados, reduciendo así el lavado con agua a una vez por año. Para atender esta última necesidad, se instaló un dispositivo que puede condensar la humedad atmosférica, obteniendo el agua necesaria. La adopción de estas soluciones, con la ejecución durante el año de cinco ciclos de limpieza en seco y solo uno con agua condensada del aire, garantiza tanto la eficiencia energética del sistema como su total autonomía frente a una eventual escasez de recursos hídricos, que se reservan así para las necesidades prioritarias de la población local. Enel ha enfrentado un reto igualmente importante en las plantas solares de Pampa Norte, Lalackama, Finis Terrae y Chañares (por un total de 358 MW), en el altiplano de Atacama, Chile, en una zona desértica y a una altitud que va de los 2400 a los 4200 metros. Aquí se lanzó en 2020 un proyecto de innovación para recuperar el agua contenida en las nieblas nocturnas, propias de la zona, identificando las zonas más adecuadas para este tipo de recuperación y probando el rendimiento de diversas soluciones tecnológicas de captación. El objetivo final, también en este caso, es eliminar el suministro de fuentes hídricas naturales del agua necesaria para la limpieza de los paneles solares, y lograr una sobreproducción que pueda ser destinada a otros usos, en beneficio de la comunidad local. Otra solución tecnológica simple y brillante adoptada en todas las plantas solares en Chile implicó, también, la modificación de su posición de estacionamiento nocturno solar (solar night parking). Los sistemas solares de seguimiento (tracking), después de variar su inclinación durante el día para maximizar la exposición solar, normalmente se colocan en posición horizontal durante las horas nocturnas. Se trata de una configuración establecida por fabricantes internacionales con el fin de reducir la exposición al viento, que se considera el principal factor de riesgo de la planta. En el desierto de Atacama, en cambio, donde el riesgo principal es el polvo que se deposita sobre los paneles, reduciendo su rendimiento, esta posición de descanso se ha colocado a 45°. Una solución simple que redujo significativamente los depósitos de material y favoreció los fenómenos de autolimpieza que aprovechan la considerable humedad de la noche.

“Reutilizar el agua”, la consigna en los sistemas de calefacción

Buscar siempre nuevas soluciones para incrementar la reutilización interna del agua de proceso es el compromiso renovado que requiere el proyecto WaVE de todas las plantas termoeléctricas para reducir sus suministros de agua. La planta de Santa Bárbara (392 MW), en Italia, utiliza agua principalmente en la operación de las torres de enfriamiento por evaporación. Sin embargo, la disponibilidad del recurso hídrico se reduce dependiendo del nivel de la cuenca suprayacente de la presa de San Cipriano, lo mismo sucede con el retorno de agua al cuerpo hídrico del valle que, a menudo, se ve limitado por la necesidad de contener el aumento térmico, especialmente en períodos de flujo bajo. La planta ha logrado modificar el funcionamiento de las torres de refrigeración mediante un nuevo tratamiento de agua del ciclo de evaporación y un avanzado sistema de control y regulación, capaz de monitorizar y controlar los parámetros fisicoquímicos del agua recirculada en tiempo real. Estas intervenciones permitieron incrementar el número de ciclos de concentración de las torres de evaporación, lo que supuso una reducción del 15% en la necesidad de agua de reposición, así como en el caudal de agua vertida.

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Iniciativas similares están previstas en las plantas de Pietrafitta (Italia) y Ventanilla (Perú). En la isla de Menorca, en las Baleares, la planta de Mahón opera en una zona clasificada como de alto estrés hídrico debido a la escasa disponibilidad del recurso natural, combinado con una alta presión demográfica. La reciente instalación en la planta de sistemas de abatimiento de óxidos de nitrógeno (NOx), que requieren agua para su funcionamiento, podría haber incrementado su impacto. Por lo tanto, la solución adoptada fue utilizar las aguas residuales de la depuradora municipal cercana para alimentar el sistema de abatimiento de emisiones, evitando así la captación de fuentes de agua escasas y recuperando las aguas residuales que, de otro modo, se habrían vertido en el mar.